Política y Medios: ¿acaso eso no es ‘vida personal’?

Política y Medios: ¿acaso eso no es ‘vida personal’?

Es conocido el enfrentamiento político que el Vicegobernador Néstor Bosetti sostiene con el Diputado Federico Sbíroli, desde el distanciamiento que tuvo lugar en Junio del año pasado. El Miércoles, el Vice volvió a caer en lo más bajo del periodismo y la política: basándose en un ‘audio de WP sin autoría’, usó su medio radial para inculpar al Diputado en un ‘aborto’. Pregunta estimado Vicegobernador: ¿acaso eso no es meterse en la vida personal?

Redacción de RiojaLibre

Desde RL hemos sido crítico de las decisiones políticas del Vicegobernador, apuntando exlcusivamente a su desempeño público y político. Sin embargo, ante la imposibilidad de responder con criterio, Bosetti nos ha acusado de meternos en su ‘vida personal’.  Insistimos, nunca lo hicimos: a pesar del centenar de datos que nos llegaban sobre su ‘vida personal’, siempre apuntamos al desempeño político y público del Vicegobernador.

Ahora bien, quien se autoproclama ‘dueño de la moral’ para decidir cuándo se traspasa el límite de ‘lo personal’, es el mismo que no tiene ni una cuota de límites ni códigos a la hora de apuntar contra sus enemigos políticos. No es la primera vez, y lamentablemente no será la última, que el medio de Bosetti traspasa lo político y transforma el enfrentamiento en ‘algo personal’.

Lo sucedido el Miércoles en Radio Fénix, pasados unos minutos de las once de la mañana fue realmente lamentable. Teniendo un audio de WP de dudosa autoría como única prueba, los ‘títeres de Robiano y Tití’ embistieron contra el Diputado Federico Sbíroli, involucrándolo directamente en un ‘aborto’.

Vale recordar que el Vicegobernador tiene una ‘bronca manifiesta’ con Sbíroli, ya que este decidió quedarse en el PJ y no migrar hacia Cambiemos como proponía Bosetti.

Otra vez, el medio de Bosetti traspasa todo tipo de límites y se mete en la vida personal de los enemigos políticos del Vicegobernador. Más allá de lo repudiable que resulta el hecho, es más llamativo aún que en ocasiones sean ellos mismos quienes se autoproclamen ‘dueños de la moral’ y den ‘cátedra de periodismo’.