Un dirigente que dio todo por el Peronismo

Un dirigente que dio todo por el Peronismo

El Quintelismo pensó que el 2015 era ‘su año’, pero el líder natural del espacio -incluso sabiendo que la decisión no gustaría en su espacio- postergó el único sueño que lo mantiene vivo en la política para que el PJ no pierda la Gobernación en manos del PJ. Luego, en 2017 volvió a bajar la cabeza y aceptó el segundo lugar en la lista de Diputados Provinciales. Ahora, el Quintelismo confía que es momento de ‘mirar las encuestar’ y comprender que Ricardo Quintela es quien más chances tiene de vencer a Mashasha.

Redacción de RiojaLibre

Corrían los primeros días de Mayo de 2015 cuando, tras varios años de distanciamiento, se filtraba que Ricardo Quintela estaba entrando a la casa del entonces Gobernador Luis Beder Herrera. Hubo unos cuantos minutos donde reinaba la algarabía en el Quintelismo, pensando que Beder había convocado al Gitano para ofrecerle la candidatura a Gobernador.

Sin embargo, cuando Quintela salió del encuentro y contó lo sucedido, la decepción y -en muchos casos- el enojo, se apoderó del quintelismo. Ricardo Quintela relegó sus posibilidades comunicándole al Presidente del PJ que no sería una piedra en el camino de la continuidad del peronismo en el Poder. ‘No me perdonaría ser quien ayude a los radicales a llegar al poder’, habría sido la frase con la que el Gitano le confirmó la noticia a Beder.

Tras pasar el mal trago, algunos quintelistas se ilusionaban con la fórmula Casas-Quintela; pero horas antes del cierre de listas Beder Herrera confirmaba a Néstor Bosetti como candidato a Vice. El Gitano veía como se seguían postergando sus chances. El Espacio ni siquiera pudo conformarse con encabezar una lista para Diputado Nacional en Octubre, ya que debió secundar a Beder Herrera.

Sin Ricardo Quintela y su espacio, Sergio Casas no hubiese llegado a la Gobernación. No se trata de una simple especulación, sino de una ecuación matemática: los 28 mil votos que aportó la colectora de Hugo Vera en Capital, más otros tantos votos de algunas listas Q en el Interior le permitieron al PJ vencer categóricamente a Julio Martínez.

Llegó el 2017 y a pesar de no estar en ningún cargo público, el Gitano mantenía la vigencia en la consideración de la gente, siendo el referente justicialista capitalino con mejor intención de voto. Sin embargo, a la hora del cierre de listas, el quintelismo recibió otro duro golpe: Quintela quedó relegado al segundo lugar, por detrás de Teresita Madera.

Lejos de boicotear la lista, Quintela ordenó su tropa y los convenció que había que trabajar a fondo por la lista, como si él la encabezace. El #4J Quintela volvió a dar todo por el peronismo, siendo una pieza clave para que el PJ venza claramente a Cambiemos y al oficialismo Municipal en un terreno que históricamente le fue adverso al PJ.

Se habló de algunos ministerios o áreas claves del Gobierno como premio al trabajo Q, pero nada de eso llegó. Igualmente, Ricardo Quintela asumió la banca obtenida y se transformó en un pilar del Gobernador dentro de la Cámara, siendo un vocero de Casas ante la embestida del bederismo.

Ahora, de cara al 2019, el Quintelismo vuelve a ilusionarse. En tiempos de crisis, el PJ no se puede dar el lujo de desaprovechar a quienes mejores miden. ‘Hay que poner al mejor nombre que tengamos’, repiten en Casa de las Tejas cuando se consulta sobre el Candidato del PJ. Con Casas imposibilitado de presentarse, y con Beder desplazado, en el quintelismo no tienen dudas de que ‘el mejor nombre’ es el de Ricardo Quintela.

Muchos otros sectores internos de Casa de Gobierno se suman a esa idea e impulsan la candidatura del Gitano. Son cada vez los funcionarios casistas que piensan que Ricardo Quintela es el único capaz de ‘aglutinar’ a todo el peronismo: no se lleva mal con nadie, y -pese a las diferencias que puedan surgir- siempre escoge el diálogo y trabaja por la unidad del PJ.

Al parecer, finalmente, el 2019 será el turno del Gitano.