Cuando un debate social interfiere en la vida personal

Cuando un debate social interfiere en la vida personal

Lejos de ser el ‘fin del tema’, la media sanción en Diputados de la Despenalización del aborto profundizó el debate y la grieta. El caso de Facundo Segovia, que perdió su trabajo por una desafortunada y aberrante frase, representa miles de discusiones que se dan en todos los ámbitos, y a que veces -como en el caso de Segovia- las posiciones tan antagónicas cuestan cargos o quiebres en las relaciones personales. 

Redacción de RiojaLibre

Durante todo el fin de semana, en La Rioja, el debate por la despenalización del aborto provocó otro debate: ¿está bien que un profesional pierda su puesto de trabajo por expresar su pensamiento?

Este es el posteo que le costó el trabajo a Facundo Segovia:

Que se trata de una frase desafortunada nadie lo discute. Sin embargo, pocos conocen cuál fue el motivo por el que Segovia la pronuncia. Si hubo alguna experiencia personal que incidió, si solo fue producto de la impulsividad o si solo fue el aprovechamiento de un juego de palabras. Según nos informa el entorno de Segovia, esta sería la imagen que le causó indignación y provocó su desafortunada frase:

Segovia reconoció que su posteo fue producto de “una reacción impulsiva y desgraciada” y la tildó de “desafortunada”. Al mismo tiempo, también agregó que sus palabras “fueron desvirtuadas” en lo que pareció ser un reclamo a los medios de comunicación y dijo que “lejos estoy de generar dolor o sufrimiento a nadie, todo lo contrario, mi formación me preparó para mitigarlos”.

Desde nación, referentes del feminismo presionaron fuertemente para el Ministerio de Salud tome la decisión de desafectarlo:

El caso de Segovia representa un millar de situaciones similares, donde las posiciones antagónicas en ámbitos familiares o laborales, generan quiebres en las relaciones. ¿Hasta dónde debe llegar la defensa de una postura? ¿Cuál debe ser el límite para que un debate social no incida en tu vida personal?