Julio Martínez sabe que sin el PJ disidente pierde

Julio Martínez sabe que sin el PJ disidente pierde

Ayer, en #ElInterpretador te detallamos cómo sería un escenario electoral con tres listas luchando por la Gobernación (click aquí). Quien sabe mejor que nadie que si hay una ‘tercera alternativa’ no tiene chance alguna de vencer es Julio Martínez, por eso pondrá todo su esfuerzo -y poder de presión en Casa Rosada- en eliminar esa variable. Para ello irá por Felipe Álvavez, a quien considera la pieza más importante (luego de APU claro está) en el paredismo.

Redacción de RiojaLibre

Sin el voto del PJ disidente en Capital, Julio Martínez no tiene chance alguna de vencer en una elección Provincial. Cuatro de las últimas elecciones así lo demuestran. En las PASO (Agosto) de 2013 contó con  el ‘apoyo  escondido’ del Quintelismo (al frente del Municipio capitalino) y venció a Tere Madera; el 22 de Octubre del año pasado fue respaldado por APU y ganó ante Menem.

Pero cuando no tiene ese apoyo del ‘municipio capitalino’, Julio Martínez cae sin atenuantes ante el oficialismo Provincial. Pasó en las elecciones a Gobernador de 2015 (no supo acordar con Quintela) cuando perdió por 15 puntos porcentuales ante Casas, y pasó en las PASO del año pasado (todavía sin acuerdo con APU) cuando fue derrotado por Carlos Menem.

Con esos antecedentes, Julio Martínez tiene bien claro que con el voto radical y opositor a Provincia NO LE ALCANZA para ser Gobernador, debe captar indefectiblemente parte del Oficialismo municipal en Capital. Sabiendo de la idea de Paredes Urquiza de consolidar su espacio impulsando una tercer vía en 2019, Mashasha intentará desarmar al paredismo, persuadiendo a los dirigentes que considere más importantes de la necesidad de no ‘ser funcionales al PJ’.

El nombre que encabeza esa nómina, para Julio Martínez, es Felipe Álvarez. El propio bederismo convirtió al Diputado Electo en un referente ‘antibeder’, haciéndolo crecer en las Encuestas; y es la ‘figurita difícil’ que Mashasha no está dispuesto a perder.

Si APU no acepta ser su candidato a Vicegobernador, Martínez ofrecerá inmediatamente ese lugar a Felipe Álvarez. Y si APU no solo no acepta la vicegobernación, sino que insiste con la noción de la ‘tercera vía’, propondrá a Felipe todo el apoyo para la Intendencia capitalina, con Inés Brizuela y Doria como Viceintendenta, y todo el apoyo de Nación para ‘jugar fuerte’ por esa lista. 

Julio Martínez necesita más de 50 mil votos en Capital si quiere pensar seriamente en la Gobernación, y la UCR/Cambiemos -en soledad- no se los puede dar: Brizuela y Doria merodeó los 30 mil votos cuando fue candidata a Intendente en 2015. Martínez necesita los 18.500 votos que logró Felipe el #4J en Capital el año pasado para tener chances concretas de concretar el sueño de la gobernación.

Mashasha necesita del Paredismo, pero si APU no colabora, necesita de Felipe, su principal referente, que –según las encuestas que maneja el martinismo- hoy está en condiciones de Duplicar los votos cosechados en Junio del año pasado.