#Opinión Los Grandes Electores del 2019

#Opinión Los Grandes Electores del 2019

No los busquen más, siendo o no candidatos, estos cinco dirigentes serán los ‘electores’ del año próximo en La Rioja: los protagonistas que definirán el poder para el período 2019-2023. Desde el PJ se buscará quitar protagonismo a Nación, localizando el comicio con el clásico el clásico enfrentamiento peronismo vs radicalismo. En la oposición lucharán por transformar a Macri en el Gran Elector. 

 

Quienes  estudian y analizan el escenario político por encima de las individualidades y nombres propios,  coinciden que para comenzar a aventurar cómo se decidirá el poder político en La Rioja primero deberá dilucidarse cuál será la matriz que defina el enfrentamiento. Al respecto, hay dos variables posibles: el enfrentamiento clásico y partidario (peronismo vs radicalismo), o un nuevo eje divisor –Mauricio Macri- que enfrente a macrismo vs antimacrismo.

El oficialismo Provincial sabe que si se da la primera variable, como viene ocurriendo en los últimos 30 años, la abrumadora mayoría peronista que caracteriza a la Provincia terminará volcando la balanza a su favor, más allá de quién sea el candidato. Por el contrario, en el martinismo son conscientes que la única manera posible de contar con posibilidades concretas de triunfar es que predomine la segunda variable, donde el elector no prime su ‘convicción partidaria’, sino su adhesión –o no- a una (o dos) persona/s (Macri/Beder).

Es un hecho que las elecciones en La Rioja serán desdobladas, y el origen tiene que ver precisamente con la intención del Gobierno Provincial de ‘diferenciar’ el escenario Provincial del Nacional. Con el desdoblamiento, Provincia pretende asegurarse que en el primer semestre del 2019 NO se ponga a consideración ‘Macri SÍ o Macri NO’, eso quedará para Agosto (PASO) y Octubre.

En las últimas semanas, apareció sobre la mesa una nueva variable: desdoblar también las elecciones locales (Gobernador-Intendentes). El propósito es el mismo: si Paredes Urquiza sostienen su pertenencia al Macrismo, el enfrentamiento peronismo vs radicales será superado por el macrismo (uniendo peronistas disidentes y radicales) vs antimacrismo, y el oficialismo provincial volvería a estar en desventaja.

¿Para qué lado jugará APU?

Se trata del interrogante que aparece en cualquier charla política, ya sea una de las miles discusiones de mesas de café que hay diariamente en Bares y lugares públicos, como en los despachos de las más altas esferas de poder. A estas alturas, al menos debe reconocércele algo al Intendente capitalino: su postura será determinante, sobre todo para las aspiraciones de Julio Martínez.

En el Palacio Ramírez de Velazco existe una premisa que se repite cada vez con mayor frecuencia: ‘sin nosotros, el PJ pierde el poder, y lo saben; también es cierto que sin la estructura del PJ en el Interior no le podemos ganar a Julio Martínez’. En la Casa de Todos varios comienzan a coincidir con dicha premisa, aunque con una leve variación: ‘APU sabe que no tiene chance alguna de ganarle a Martínez sin Nosotros, pero también es cierto que el #22O demostró que será muy difícil retener el poder con APU jugando para ellos’.

Resumiendo: Paredes Urquiza necesita del PJ para vencer a Mashasha, y el PJ necesita que ‘al menos’ APU no juegue con Mashasha para triunfar en toda la Provincia. Ese ‘al menos’ abre una tercera variable para la Casa de Todos: sin jugar para el PJ, pero tampoco para Julio Martínez, APU podría ser funcional a la Casa de Todos.

Es allí donde toma fuerza la posibilidad de ‘desdoblar’ la elección para Gobernador e Intendentes: sin ser candidato, APU daría ‘libertad de acción’ a su dirigencia (como pasó en Agosto de 2017 con triunfo del PJ), permitiendo a Provincia que vaya a la ‘caza’ del paredismo peronista. Claro está que para que este escenario sea posible, debiera existir un acuerdo previo (más oculto que público) entre el Intendente y el Gobernador, como por ejemplo el compromiso del PJ de no ‘embarrar la cancha’ para que el Jefe Comunal consiga su reelección.

Mucho tendrá que ver en esta posible variable la definición del Candidato del PJ. Desde fines de marzo, y durante abril, la idea de ‘Internas’ que tanto se había promocionado desde Casa de las Tejas fue perdiendo fuerza. Con encuestas en mano, muchos se dieron cuenta que ninguno de los nombres que estaban en danza para dicha Interna lograba medir un número interesante para lograr que la dirigencia se encolumne detrás suyo.

A rio revuelto ganancia de pescadores, dice el viejo y sabio refrán. Y en la política riojana el pescador más reconocido es el también llamado ‘criador de Bonzai’: si ninguna figura política mide lo suficiente como para garantizar la continuidad del poder en el PJ, no queda otra que recurrir al ex Gobernador, que pese a todo lo que se dice, sigue siendo el candidato oficialista que mayor mide en las encuestas.

Ese es el discurso que enarbolan quienes se animan a pedir públicamente (la lista de quienes lo hacen en off es interminable) por la candidatura de Beder Herrera. A Silvia Gaitán, Ricardo Guerra, Marcelo Del Moral, Lázaro Fonzalida, Nicolás Martínez, Ricky Herrera, Raúl Andalor, Diego Mazzuchelli, Martín Illanez, ahora se suma un nutrido grupo de dirigentes del Interior, comandados por Marcelo Rodríguez, Julio Ruarte y Nicolás Madeira. En todos los ‘pedidos’ se repite una misma frase: ‘Beder es el único dirigente en condiciones, y capacitado para gobernar la Provincia en los tiempos de crisis que corren’.

Al parecer, los pre candidatos que oficiaron de Bonzai ya parecen haber entendido que ‘esta no será su chance’ y deberán esperar: si el PJ logra que el Intendente capitalino entienda lo mismo, la elección estará definida y el peronismo garantizará la continuidad del poder.

Mashasha mima a APU, pero no tanto

Por lo sucedido en 2015 (dejó ir a RQ), Julio Martínez sabe que si no sostiene el acuerdo con el Intendente capitalino que le posibilitó el triunfo en Octubre de 2017, no tiene ningún tipo de posibilidades de concretar el sueño de la Gobernación. Un ingrediente le complica el escenario al Senador: es la última oportunidad que tendrá de luchar por la gobernación, así se lo hicieron saber puertas adentro del Partido Centenario.

Allí radica la dificultad del camino que Martínez debe transitar hacia 2019: tentar y seducir a Paredes Urquiza a sabiendas de que el PJ lo intentará repatriar, pero sin ‘agrandarlo’ tanto de manera que se crea que puede ser él quien encabece la fórmula. Para lograr su cometido de que APU juegue para Cambiemos, Mashasha cuenta con vario dirigentes del peronismo residual como cómplices.

Este falso frente antibederista (como pasó en 2015, meses antes de la elección no dudarán en contestar los mensajes de Beder) tendrá un jugoso anzuelo para el Cabrito, que a la larga es estrictamente funcional para Mashasha: la premisa será ‘bregar para que el Candidato sea un Peronista’. Se trata de una jugada ‘cazabobos’ muy infantil: estos ‘peronistas disidentes’ tienen muy claro que el candidato de Cambiemos será el radical Julio Martínez. Solo se pretende ‘endulzar’ al Intendente capitalino, comprometiéndolo con el Frente, de manera de imposibilitar un posible regreso al PJ.

Es un hecho que Paredes Urquiza está al tanto de la situación y se ‘prestará’ a este juego sí -y solo sí- él decide dejar engañarse, o –por qué no- para tensar aún más la relación con Casa de las Tejas para una futura negociación.

Aún falta mucho camino por transitar, pero las fichas se van moviendo y el panorama clarificando. Tres, y solo tres, dirigentes están llamados a ser protagonistas electorales en 2019: el radical macrista Julio Martínez, el peronista antimacrista Beder Herrera y el peronista macrista Paredes Urquiza.

Matemática pura: un radical, dos peronistas; un antimacrista, dos macristas. Si el enfrentamiento es macristas vs antimacristas, vencería el macrismo. Si el enfrentamiento es peronsitas vs radicales, vencerá el peronismo.