Desdicha: movimientos importantes, pero esperados

Desdicha: movimientos importantes, pero esperados

Llamativamente , da la sensación de que el traspaso del Vicegobernador Néstor Bosetti a Cambiemos fue un hecho político festejado por ambos lados. En la oposición se jactan de haber asestado un fuerte golpe al oficialismo, al ‘arrebatarles’ al Vicegobernador. En el PJ sostienen que ‘va con moño’, y esperaban esa definición de Tití desde hace meses. ‘No íbamos a victimizarlo echándolo nosotros’, argumentan.

La etimología de la palabra Misericordia indica que ‘viene del latín misericordia formado de miser (miserable, desdichado), cor, cordis (corazón) y el sufijo -ia. Esta palabra se refiere a la capacidad de sentir la desdicha de los demás’. Es decir, alguien que se siente miserable busca amparo en el buen corazón de otra persona.

Quizás este término cristiano sirva para explicar y sintetizar el hecho político más importante en nuestra Provincia de las últimas semanas. El Vicegobernador se sentía ‘desdichado’ dentro del oficialismo provincial, y no lo ocultaba: en cada oportunidad que podía manifestaba públicamente sus críticas con el Gobierno que comanda Sergio Casas.

Párrafo aparte merece la cobardía política de Bosetti, que roza la violencia de género. Su enfrentamiento es con el ex Gobernador Luis Beder Herrera, y -por decantación- con el actual Mandatario Sergio Casas. Sin embargo, Tití no se anima a cuestionar ni a Beder ni a Casas, y descarga toda su furia contra Adriana Olima. Quienes luchan incansablemente por la igualdad de género, deberían percatarse en esta conducta machista del Vicegobernador, que prefiere embestir contra una mujer por considerarla más débil y vulnerable.

Retomando, el Miércoles pasado, Néstor Bosetti logró concretar lo que venía buscando desde principios de años: la ansiada foto con Julio Martínez y Alberto Paredes Urquiza. La postal, tomada en la Quinta de Olivos y con el Ministro del Interior Rogelio Frigerio como anfitrión, rápidamente se viralizó en los teléfonos de los principales dirigentes justicialistas. Bosetti había encontrado el ‘buen corazón’ que se apiade de su miseria política.

La miseria y/o desdicha es innegable. Tití es un producto del sistema corrupto al que supuestamente Cambiemos dice enfrentar. Se trata del Ministro de Infraestructura durante el período 2011-15, el mismo que firmaba los acuerdos con el Secretario de Obras de la Nación José López, y con el Ministro de Planificación Federal Julio De Vido, ambos presos debido a la obstinada lucha contra la corrupción que pregona Cambiemos.

Quizás, quienes crean en el arrepentimiento sincero, den una oportunidad a este nuevo frente ‘anti Beder’, presumiendo que el Vicegobernador y ex Ministro de Infraestructura lamenta su paso por el oficialismo, y tiene la convicción de que la Provincia debe ‘cambiar’. Pero haciendo un análisis objetivo y profundo de las últimas conductas de Bosetti, resulta muy díficil dar lugar a esa posibilidad.

Repasando los gestos y hechos políticos de Bosetti en los últimos años, se advierte que este ‘cambio’ tienen más que ver con una estrategia política para ‘cuidarse las espaldas’. En Abril del año pasado, Néstor Bosetti definió romper lazos con Beder Herrera, fustigando duramente su figura y presentando una lista propia para competirle al PJ en la elección de Diputados Provinciales.

La bandera de campaña del bosettismo fue ‘pegarle al Beder’ para que la sociedad entienda que Bosetti y Beder Herrerar eran cosas distintas. Los riojanos NO le creyeron el discurso al Vicegobernador: su lista protagonizó el máximo papelón electoral de ese año, cosechando solo 4.192 votos y quedando muy lejos del límite para que Picana Rodríguez (cabeza de lista) logre renovar su banca.

Hubo 4.192 capitalinos que creyeron que el enfrentamiento de Bosetti con el ex Gobernador era cierto, y estaban dispuestos a poner ‘blanco sobre negro’ para comenzar a edificar un nuevo peronismo. Semejante decepción se habrán llevado cuando a las pocas semanas del comicio, Bosetti volvió -sin sonrojarse- a integrarse al bederismo. Lo hizo asistiendo a la presentación de lista para Senadores Nacionales, armada por el Presidente del PJ, Luis Beder Herrera; y luego con declaraciones mediáticas destacando las Gestiones del ex Gobernador, y su capacidad de liderazgo.

Desde entonces, durante ocho meses, Néstor Bosetti dejó las críticas de lado y volvió a ‘alabar’ a Beder Herrera. Seguramente, gran parte de esos 4.192 riojanos que votaron a Acción Riojana porque ‘compraron’ el enfrentamiento con Beder, se sintieron totalmente traicionados. Al ver que su figura no tenía lugar en el PJ, ahora Tití vuelve a calzarse el traje de opositor, yendo y viniendo con una rapidez que confunde hasta los más avezados del microclima político.

Amigos del emblema de la Corrupción

No deja de sorprender que quienes les abren la puerta a Néstor Bosetti son los mismos que lo han criticado y denunciado hasta el hartazgo por supuestos casos de corrupción.

El Senador Nacional Julio Martínez vinculó a Bosetti con Lázaro Báez en el Diario Clarín cuando la ‘Ruta del Dinero K’ era el tema que copaba todos los medios. La Senadora Nacional Inés Brizuela y Doria fue quien creó el latiguillo ‘el Superdomo es un emblema de la Corrupción’. Y el Diputado Nacional Héctor Olivares fue quien denunció en la Justicia Federal el faltante de 300 millones de pesos en una ONG (Fundación Futuro) que está vinculada con Bosetti.

Teniendo en cuenta esos tres puntos (a los que debiera sumarse cientos de críticas de dirigentes de FCR al ex Ministro de Infraestructura) cuesta creer que este ‘nuevo amigo’ le sume réditos a Cambiemos. El ciudadano riojano tiene memoria, y -en general- es conocedor de la realidad política: sabe quién es quien. Miles de ‘martinistas’ sintieron un preocupante escalofríos cuando vieron la foto de su líder junto al Vicegobernador.

Hay una realidad que Cambiemos no podrá negar, y desde el oficialismo se la harán sentir durante la próxima campaña: los dos funcionarios con mayor presupuesto (manejo de dinero) en el último mandato de Luis Beder Herrera, hoy están de su lado. El grueso de los fondos y recursos (que desde FCR denunciaban por desmanejo y corrupción) del Gobierno Provincial pasaba por el entonces Secretario General de la Gobernación (Paredes Urquiza) y el Ministro de Infraestructura (Néstor Bosetti).

Con el arribo de Bosetti, la lucha contra la corrupción (principal herramienta política de Cambiemos) no podrá ser izada en la próxima campaña electoral. Quizás la euforia por ‘arrebatarle’ un dirigente al PJ cegó a Julio Martínez: nunca pudo mostrar Gestión para ganar votos, solo se limitaba a su honestidad para denunciar corrupción. Ahora, su honestidad (o la de su espacio) será coherentemente cuestionada.

Cuando pase el fervor de los títulos con letras catástrofe, y se analice lo sucedido con la mente fría, Cambiemos se apercibirá que perdió rotundamente. ‘Es muy trabajador, tenía todo para ser el Próximo Gobernador, pero Tití tiene un defecto que en política no se puede disimular: ‘lo que toca lo destruye'”, fue la magistral síntesis que nos  hizo un Ministro del Gabinete Provincial.

Es por este carácter destructivo del Vicegobernador que el Partido Justicialista siente un gran alivio: a Bosetti siempre se le permitió ‘destruir’ con sus medios provocando división entre ‘compañeros’, pero sumaba varias cosas a la Provincia desde el Ministerio de Infraestructura; cuando llegó a la Vicegobernación siguió destruyendo, pero ya sin sumar nada positivo a la Gestión. En los últimos meses, Bosetti llegó al ridículo de oficiar de opositor, pero acompañando a Casas en actos oficiales. Con su partida a Cambiemos, el Caballo de Troya quedó desenmascarado.