La Dirigencia se debate entre Bederismo y Casismo

La Dirigencia se debate entre Bederismo y Casismo

Algunos gestos concretos que tuvieron lugar durante los últimos días, más la advertencia de varios operadores políticos -de ambos lados- hacen prever que Luis Beder Herrera y Sergio Casas serán los grandes electores del 2019, aún sin ser candidatos. Hoy por hoy, existe un creciente distanciamiento dentro de la dirigencia justicialista, entre los que bregan por la continuidad de Beder como único líder y conductor; y los que erigen a Casas como el ‘nuevo conductor’.

Uno de los relatos bíblicos más épicos y legendarios tiene que ver con la separación de las aguas en el Mar Rojo por parte de Moisés. A partir de esta narración quedó instaurado la frase ‘dividir las aguas’ para reflejar un suceso o comportamiento que tiene como consecuencia posturas antagónicas.

Vale reconocer que, con el pasar de los años, se han buscado distintas explicaciones científicas de dicho fenómeno (Tsunami, movimiento del viento a 63 millas por hora, etc.), que -al igual que el relato bíblico- dejan al descubierto que si bien un gran grupo de personas pudo ser liberado por Moisés para salir de Egipto, otros tantos miles murieron ahogados al ser tapados abrúptamente por el agua cuando el Mar recuperó su cauce normal.

Llamativamente, el PJ podría enfrentarse a un escenario similar al no tan fantasioso relato bíblico del Éxodo. Podríamos imaginar en una orilla del mar a un sector del PJ, denominado ultra bederismo, que pide públicamente la candidatura a Gobernador del líder natural del espacio. Del otro lado del mar, algunos pocos que se animan a negarse -si bien no ‘de frente’, pero sí por lo bajo- a la continuidad de la Conducción de Beder Herrera, y erigen a la figura de Sergio Casas como el nuevo conductor del PJ.

En el medio del mar, por ahora seco gracias al milagro de la separación del mar, la gran mayoría de los militantes peronistas, que todavía no tienen claro para qué lado correr. El peligro para el PJ consta en que si no se define rápidamente, el agua puede recuperar su cauce normal, provocando la desaparición de miles de justicialistas, arrastrándolos hacia otros lares. En esta escena podrían aparecer Julio Martínez y Alberto Paredes Urquiza ‘soplando con todas sus fuerzas’ para terminar con la separación del Mar, regodeándose con la destrucción del PJ.

Desde hace algunas semanas, y hasta que se defina el Próximo Gobernador, el PJ estará inmerso en este relato bíblico. Aunque el máximo mandatario ejecutivo y su predecesor nieguen fisuras, y no solo se llamen diariamente, sino que hasta se muestren juntos públicamente (lo hicieron el último viernes en el Paseo Cultural), los trascendidos y rumores sobre un distanciamiento entre ambos se agigantan con el pasar de las horas.

‘Finalmente se dará lo que todos esperaban, Casismo por un lado y Bederismo por el otro, aunque Casas y Beder nunca lo admitan‘ , sintentizó un ‘peso pesado’ del PJ a RL. Al parecer, en el proceso de definición del candidato a Gobernador, el PJ atravesará inevitablemente por esa coyuntura.

Durante la semana pasada se pudieron ver algunos gestos concretos que respaldan esta teoría. Hace siete días, el Gobernador convocó a una improvisada reunión de Gabinete. Se dijeron decenas de trascendidos al respecto, como por ejemplo un duro mensaje del orador (‘el que quiera ser candidato que se vaya del Gabinete‘) apuntando a Ricardo Guerra, que reconoció semanas atrás que le gustaría ponerse a consideración del pueblo. Lo curioso es que -a pesar de que varios medios dijeron lo contrario- el Ministro de Hacienda, por un viaje programado a Buenos Aires, no estaba presente en la Reunión, siendo reemplazado por su ‘segundo’ Dante Herrera.

Otro dato para tener en cuenta -que aporta confusión- en este supuesto enojo de Casas con Guerra es que el Gobernador pidió ‘Federalismo para adentro’: incluir a todas las Provincias en las iniciativas de Gobierno. Eso fue, precisamente, lo que hizo Guerra para argumentar que ‘no era necesario el BEG en Capital, y en lugar de ello un beneficio para los estudiantes de toda la Provincia‘. Si, como sostiene algunos, Casas le quería dar la espalda a su Ministro de Hacienda, ese argumento -incluido en el Comunicado Oficial- no era el indicado; por el contrario, pareció un espaldarazo a la postura que profesa Guerra.

Como sea, más allá de los dimes y diretes, la Reunión de Gabinete tuvo un objetivo claro y concreto: desarticular el acto político que estaba en pleno armado para el viernes. «No es un año político, es un año de Gestión«, sentenció Casas. Tomando nota de lo sucedido, horas después de dicha Reunión, se levantó el acto de Patquía, organizado por el Bederismo.

Por primera vez, se pudo ver como el Gobernador tomó partido en contra de Beder Herrera, desarmando un acto que este último impulsaba. Obviamente, no se responsabilizó directamente a Casas, sino que se culpó a ‘operadores casistas’ de llenarle la cabeza al Gobernador.

Otra fuerte disputa que ya comenzó, y promete no tener un ‘final feliz’ es la designación del reemplazo de Hugo Montivero en la Fiscalía General. Los actores que confrontan directamente son la Secretaría General (Mercado Luna) y el Bloque de Diputados del PJ (presidido por Marcelo Del moral), pero está claro que dichos actores representan los intereses de Casas y Beder, respectivamente.

Desde el Ejecutivo pretenden proponer a Nicolás Azcurra, pero en la Cámara adelantan que lo ‘van a rechazar’ bajo el pretexto de ‘no podemos dejar que un radical se quede con un cargo de poder tan vital e importante‘. En la Casa de las Leyes cierran filas por Claudio Saúl, no por decisión propia, sino porque sería el nombre elegido por ‘el Teniente’. Por el momento, resulta difícil encontrar un ‘tercer nombre’ que aparezca como la salida conciliatoria, complaciendo a ambos bandos.

Quieren hacer un proceso de transición para abrirle las puertas a Mashasha, están radicalizando el poder‘, se quejan a coro desde la Cámara. La advertencia tiene que ver con que el Ejecutivo ya cuenta con dos importantes Ministros radicales, y a eso se le suma la extracción radical de Azcurra. ‘Son los mismos que quieren repatriar a APU, que tiene su equipo minado de radichetas‘, agregan.

Oposición sin crítica

ELa situación que atraviesa Cambiemos en La Rioja también es atípica. Por primera vez en muchos años, ni Julio Martínez ni Inés Brizuela y Doria cuestionaron el ‘escaso’ aumento salarial que se anunció en Casa de las Tejas. Si bien se salen de la vaina por fustigar el magro 8% de incremento -para seguir sumando adeptos que explotan en bronca con el oficialismo-, si lo hacen desde Casa Rosada llegará un inmediato correctivo.

Es que Nación es el principal responsable del ‘escaso aumento salarial’, ya que obligó a las Provincias a no superar el 15% anual. Un 8% ahora y un 7% en Julio es el incremento que pretende Nación. Si FCR salía a criticar el anuncio de Guerra y Casas, sería un cuestionamiento al propio Gobierno Nacional.

Para colmo de males para Julio e Inés, Nación autoriza a Provincias Mineras a entregar un ‘plus minero’ en el aumento. Es decir, aquellas Provincias que tienen desarrollo minero (San Juan, Catamarca, Salta y San Luis) podrán superar el 15% anual con este ‘plus minero’. Si Martínez o Brizuela y Doria critican el ‘magro aumento salarial’, la respuesta del oficialismo apuntaría para ese lado.

La Minería es una ‘bomba de tiempo’ para FCR. Tanto Martínez como Brizuela y Doria saben que -tarde o temprano- quedarán arrinconados por la presión de Nación para desarrollar la actividad en La Rioja. A estas alturas, lo único que los referentes radicales piden a Casa Rosada es dilatar esa definición más allá de 2019, advirtiendo que si sucede antes, la derrota en las urnas estará sentenciada.

Como se ve, el agua vuelve a ser protagonista estelar en la política riojana. En el radicalismo el secreto está en la ‘falta de agua’: el fuerte signo político electoral que se le dio al ‘cuidado’ del agua (‘…vale más que el oro’) no deberá olvidarse si se pretende tener chances serias de llegar al poder.

En el PJ, será vital el ‘excesos de agua’: nadie sabe a ciencia cierta cuándo el Mar recuperará su cauce normal, arrasando con los dirigentes justicialistas indecisos que queden en el medio. Son momentos decisivos donde la ‘tibieza’ no es buena compañera, quienes se la ‘jueguen’ y acierten en la orilla elegida, serán altamente beneficiados cuando se tomen las definiciones en 2019.