La estrepitosa debacle de quien pudo ser Gobernador

La estrepitosa debacle de quien pudo ser Gobernador

¿Compró Canal 2? ¿Compró varias radios en el Interior? ¿Vuelve a tomar el timón de Fénix para recuperar la capacidad de impacto/daño? ‘Puede ser, es muy posible, quizás se concentre en aumentar su poder de extorsión mediático, otra no le queda’, confió un ‘Pope’ del PJ a RL. Bosetti tenía todo para ser el próximo Gobernador de los riojanos, pero su ambición descontrolada y su codicia insaciable lo impidieron.

Redacción de RiojaLibre

Cuando el 17 de Mayo de 2015 Luis Beder Herrera, en su calidad de Gobernador y Presidente del PJ, lo confirmó como candidato a Vicegobernador de Sergio Casas; a Néstor Bosetti se le abrió una avenida muy ancha para llegar a la Gobernación cuatro años más tarde.

La fórmula del PJ ganó ampliamente las elecciones el 5 de Julio de ese año, y Bosetti ya comenzaba a sentir -y exteriorizar- su alegría por lo que venía. Si el Vicegobernador no cometía errores garrafales, lo único que podía impedir su arribo a la Gobernación era una resurrección de Beder en la consideración popular. Sin Beder como competencia, y con Casas imposibilitado de poder ser candidato, el candidato puesto del PJ era Néstor Bosetti. De esta manera, Beder tendría cuatro años (y no ocho, ya que Tití no se podría reelegir en 2023) para esperar que el ‘enojo social’ se calme.

Pero la ambición descontrolada se apoderó de Bosetti, y pretendió ganar la Gobernación de 2019 tres años antes. En 2016 el Vicegobernador comenzó a demostrar que ‘no respetaría a nada ni nadie’, y que iría en busca del poder absoluto de la Provincia. Pero la cruel realidad le demostró que el ‘poder político’ no es como el manejo de una Distribuidora o una Radio: los hombres verdaderamente poderosos del PJ rapidamente ‘bajaron de un hondazo’ las aspiraciones anticipadas de Tití.

El 2017 fue el año del vaciamiento de poder del Vicegobernador. Bosetti comenzó el año pensando que nadie le arrebataría la Gobernación en 2019, y lo terminó sin ni siquiera poder pisar la Legislatura, aislado totalmente de la discusión de poder. A fines de 2017 hubo un intento de reconciliación: el Vice agachó la cabeza, se humilló ante quien hasta el #4J había despotricado, pero fue tarde. Tití ya ‘había mostrado la hilacha’, ya había evidenciado que no estaba a la altura del cargo que aspiraba, y tampoco del que ostenta actualmente. 

En este breve repaso podemos entender el comportamiento actual del Vicegobernador: un dirigente mediático ultra opositor al Gobierno Provincial, sin el coraje para renunciar, pero con fecha de vencimiento en la Política riojana. El drástico 2017 que vivió Bosetti le pinchó la ‘burbuja’ gigante que le habían construido su secuaces, que con el pasar de los días cada vez son menos.

Hoy Bosetti sabe que está totalmente ‘fuera de la porra’ en la Política Riojana. En el oficialismo no tiene ningún lugar, y fantasear con que se le dará un lugar preponderante en un armado opositor con Mashasha es una irrealidad que ni siquiera él se la cree. Consecuentemente, se espera que el Vicegobernador vuelva a lo que le dio vida en la Política: poder mediático.

El Vicegobernador entró en la política de la mano de su ‘poder de extorsión’ en Radio Fénix. Hoy Fénix no es lo que era, por ello -al parecer- el Vice busca ampliar horizontes, haciéndose de radios y medios en el Interior; y -según indican los trascendidos- habría comprado Canal 2.

Sin poder de acción y negociación en la Política (lo único que le queda es una concejalía en Capital), el Vice intentará volver a hacerse fuerte en los Medios. La pregunta que muchos se hacen en Casa de las Tejas y Casa de Todos: ¿qué tan real es el poder de daño que tiene hoy por hoy Fénix?