Finanzas: se avecina un año duro para La Rioja

Finanzas: se avecina un año duro para La Rioja

Desde Nación ya no lo ocultan: se viene un nuevo recorte del gasto público. En Provincias como La Rioja, donde el Estado es el principal motor de la economía, se trata de un ajuste terminal, que perjudicará a miles y miles de familia. ¿La Minería es la Solución? No, al menos para 2018. Por su parte, el poder legislativo se enfoca en internas políticas. ¿El Vicegobernador no llega a 2019? ‘Él solo se lo está buscando’. 

por-julio-laboranti

Ante cada crítica o cuestionamiento que recibía el ex Presidente Juan Domingo Perón de los grupos concentrados de poder empresarial, el líder y fundador del peronismo contestaba con la misma frase: “los números deben cerrar con la gente adentro, no con la gente afuera”. Esa premisa se convirtió en un mandamiento inquebrantable para todos los gobiernos que se denominaron peronistas. Hoy, el Gobierno que encabeza Mauricio Macri va a contramano de ese precepto que dejó instaurado el General Perón; el Presidente se preocupa por ‘cerrar los números’, pero sin mayor interés en qué harán esos miles y miles de argentinos que pierdan su ingreso mensual cuando se concrete el recorte del Estado que tanto desea.

No hace falta ser un calificado analista para saber que la realidad económica y social de los argentinos no es la misma en las provincias más cercanas al puerto, que aquellas que estamos alejadas de Capital Federal. Aunque la situación es complicada en todo el País, en provincias como La Rioja, la crisis apremia con más fuerza sin dejar sin un céntimo de lugar para nuevos golpes al bolsillo; mientras que en Capital, Buenos Aires o Córdoba las bonanzas de sus economías regionales más –ahora- la predilección en el reparto de fondos de Nación, hay ‘ciertos lujos’ que todavía pueden darse.

Especialistas avezados en materia económica anticipan que de concretarse el nuevo ajuste presupuestario que impulsa la Casa Rosada, entre diez y veinte mil riojanos que hoy dependen del Estado Riojano, perderán su fuente laboral. La pregunta que debemos hacernos seriamente todos, sin distinción ideológica o partidaria, es cuál será el destino de esa gran masa de riojanos. El Mercado Privado lejos está de poder hospedar a estos 20.000 riojanos; por el contrario, progresivamente se deshace cada vez con más frecuencia de una considerable suma de trabajadores.

Si existe una gran cantidad de riojanos que no tienen lugar en Mercado Público (Estado), ni tampoco en el Mercado Privado… ¿De qué vivirán? Ese debería ser el ‘tema’ que competa a toda la clase dirigencial, y no las chicanas diarias de ‘operaciones berretas’ para quedarse con tal o cual cargo, y sumar poder en tal o cual área. Insistimos, no debería existir distinción partidaria ni ideológica al respecto: hay cerca de 20.000 riojanos que durante el 2018 podrían quedar a la deriva. ¿Cuál es el plan del Gobierno para contenerlos? ¿Qué piensa hacer la oposición local, oficialismo en Nación, para que esos riojanos no pasen a ser 20.000 indigentes nuevos en la Provincia?

Seguramente, quienes defiendan la postura de Nación, intentarán reducir el escenario a la eterna discusión sobre si los empleados que perderán su salario son Ñoquis o no. La responsabilidad que implica ser denominado un referente político requiere una madurez superadora: más allá de que sean ñoquis –o no- cómo se contendrá a esa gran masa de riojanos. ¿Qué trabajo se les ofrecerá para que dejen de ser Ñoquis y trabajen por un salario?

No se trata de una ‘campaña del miedo’, ni de vaticinios alarmantes; La Rioja ya está en Crisis. En el Presupuesto que el Ministro de Hacienda de la Provincia –Ricardo Guerra- envió a la Cámara de Diputados existe un déficit de 3.658 millones de pesos. Los recursos con los que contará La Rioja en 2018 (recaudación propia más fondos enviados por Nación) alcanzan los 25 mil millones de pesos, pero el gasto previsto para el año que viene supera los 28 mil millones de pesos. Esto significa que a La Rioja –durante el 2018- le faltarán 3.600 millones de pesos.

Fuentes del Gobierno Provincial aseguran que para el pago de sueldos de la masa laboral estatal, el Estado gasta alrededor de 1.000 millones por mes. Si, como vimos en el párrafo anterior, existe un déficit de 3.658 millones; al Gobierno Provincial le estaría faltando plata para pagar casi cuatro meses del salario de la administración pública en 2018. Insistimos: no es una simple advertencia alarmista, sino datos que se desprenden del Presupuesto que elaboró el Ministro de Hacienda Ricardo Guerra.

Frente a esta crisis financiera que está atravesando la Provincia (mientras la inflación sigue acechando, no habrá tercer aumento a estatales en el año ni Bono de fin de año), hay quienes solo pretenden llevar agua para su molino, intentando sacar rédito político a la crisis. ‘La única solución es la Minería’, se escuchó decir a varios, y se escuchará repetir hasta el hartazgo ya no solo por referentes del Gobierno Provincial, sino también de Nación.

Seguramente, el debate serio sobre la autosustentabilidad es una cuota pendiente para La Rioja, pero la actividad minera lejos está de ser la ‘salvación’ para el año que viene. Quienes impulsan la actividad, y entienden en la materia, afirman que los réditos financieros de la actividad se comienzan a ver realmente a los cinco años de iniciado el Proyecto. Es decir, si se consigue la licencia social y se concreta el desarrollo minero en La Rioja, recién en 2023 comenzaremos a ver sus bondades económicas.

Distinto será que – por el ‘SI a la Minería’- el Gobierno Macrista se comprometa con La Rioja a brindar fondos compensatorios por el equivalente al punto de coparticipación perdido, hasta que la Minería comience a dar sustentabilidad financiera. Sería como un premio de Nación por avanzar en el desarrollo Minero, dejándonos en la encrucijada de tener que elegir entre Feroz Ajuste o Minería. Esta corriente no se descarta ni en Nación ni en Provincia; pero en Casa de las Tejas exigirán la presencia de los aliados provinciales del Macrismo (Julio Martínez) -en la firma del Convenio- para no tener ‘sorpresas desagradables’ cuando se de inicio al desarrollo minero en la Provincia.

Movimientos en la Legislatura y en el Concejo

La incertidumbre y preocupación que se vive en el Poder Ejecutivo por no saber a ciencia cierta con qué recursos se contarán el año que viene, también se traslada al ámbito legislativo. Tanto en la Legislatura como en el Concejo Capitalino se avecinan cambios importantes que serán decisivos para los últimos años de gestión de Sergio Casas y Alberto Paredes Urquiza, respectivamente.

En la última semana, quizás envalentonado por el desplazamiento de la ex bosettista Patricia Alba Bustos, el Vicegobernador salió a embestir públicamente contra el Presidente del Bloque, Marcelo Del Moral. Bosetti acusa al Diputado castrense de ser el artífice del vaciamiento de poder que padece su figura en la Legislatura. Hoy, el Vicegobernador no dispone ni del SAF 5 ni del manejo administrativo de la Cámara, y en ello argumenta sus ausencias a las sesiones. Su única esperanza es que el escenario cambie el 23 de Noviembre, cuando se renueve la Cámara y la oposición pase a tener 7 Diputados. Resulta poco probable, ya que Del Moral sostiene el liderazgo del Bloque del PJ, que ostenta los dos tercios de la Cámara.

‘Si tiene decidido no venir a trabajar, porque no le hacemos el favor de sacarlo del cargo para que no quede como un vago’, disparó –irónicamente- un peso pesado del PJ. Convencidos de que el escenario no sufrirá cambios tras el 23 de Noviembre, existe la posibilidad concreta de que el Bloque del PJ avance contra el Vicegobernador. Según pudo averiguar RL, el Vicepresidente primero de la Legislatura –Oscar Chamía- pidió una auditoría contable de los gastos de Bosetti mientras manejó el SAF 5. Quizás allí se encuentre la ‘excusa’ necesaria para oficializar lo que hoy es un hecho virtual: Bosetti afuera de la Vicegobernación.

‘No es algo que nos desvele (destituirlo), pero parece que él es que lo quiere, sino no se entiende sus últimas declaraciones’, explica a RL otro Diputado de peso en la Cámara refiriéndose a los ataques de Bosetti a Del Moral y Chamía.

Por su parte, el Concejo también será testigo de movimientos importantes en las últimas sesiones del año. Lo primero que habrá que dilucidar es en qué sector se ‘acomoda’ el nuevo edil Renzo González (reemplazante de Khalil Aleua). Tras las internas partidarias del año pasado, la relación de González con el PRO riojano (Julio Sahad) es pésima; tanto que tuvo que ser desde Nación donde llegó el llamado del PRO para ver qué iba a ser el flamante Concejal cuando asumiera. Desde Provincia, con Bordagaray como nexo, ya mantuvieron reuniones con el flamante nuevo Concejal.

Si –como parece- González se incorpora al Bloque opositor, el paredismo quedaría con solo 6 ediles, contra 9 del antiparedismo. Se trata de una cuenta clave, ya que la salida de Felipe Álvarez de la Viceintendencia le terminaría dando a la oposición los dos tercios del Concejo. Si Felipe asume el 23 de Noviembre la banca de Diputado que ganó el #4J, el paredista Oscar Luna completaría su mandato en la Viceintendencia hasta 2019. En ese caso, Luna deja su banca de Concejal, y su reemplazo es el quintelista –y antiparedista- Alfredo Menem. Estaríamos en un 10 a 5 a favor de la oposición.

El paredismo hará lo imposible (incluso la no asunción de Felipe en la Legislatura) para impedir que la oposición alcance los dos tercios del Concejo. Es que con 10 votos, el antiparedismo puede avanzar con la destitución –previo Juicio Político- de cualquier funcionario, incluso del Intendente.