No era proselitismo, no eran dádivas; es su esencia…

No era proselitismo, no eran dádivas; es su esencia…

Finalizando el mes de mayo, a pocos días de las elecciones para Diputados Provinciales, los contrincantes del PJ acusaron a Ricardo Quintela de ‘entregar dádivas’ por la cantidad de gente que se agolpaba en la puerta de su casa. RL publicó una nota (click aquí) en la que te contamos que, ya sea en campaña o no, siempre Quintela se caracterizó por abrir las puertas de su casa a la gente. Fotos de hoy, a 3 meses de las elecciones, ratifican nuestra nota.

Redacción de RiojaLibre

No está en campaña, ya logró su banca en la Legislatura, pasaron tres meses de dicha elección, y el Gitano sigue recibiendo a gente en su casa. Cada mañana, al salir, el ex Intendente se encuentra con la misma escena: varios vecinos esperándolo para hablar y contarle sus padecientes situaciones. Siempre, el Gitano se toma su tiempo para atenderlos a todo.

Estas fotos fueron tomadas durante la mañana de hoy (Jueves), cuando ya pasaron 93 días de las elecciones:

Las imágenes no hacen más que constatar la nota que RL publicó el 26 de Mayo, cuando el ‘Gitano de la gente’ era una de las vedette de la mañana para el #4J:

Una de las ‘vedette’ de la Campaña para el #4J

Las postales sobre cientos de riojanos haciendo cola en la casa de Ricardo Quintela se transformaron en una de las ‘vedette’ de la campaña. Evita decía que “donde hay una necesidad nace un derecho”; el Gitano profesa día a día esa premisa: si un riojano necesita algo tiene derecho a ‘molestarlo’ en su casa para pedirle ayuda. Atacar a un dirigente por ‘ayudar a los más necesitados’ demuestra el grado de insensibilidad del atacante. 

Redacción de RiojaLibre

El fenómeno ‘Casa de Quintela’ no es uno de esos hechos o actos proselitistas que solo se da durante una campaña política. La gente agolpada en la Casa de Quintela es una ‘constante’ que nació hace varios años, y continuó incluso una vez que Ricardo Quintela dejó la Intendencia. Si alguien dice que el Gitano recibe a gente en su casa únicamente en campaña, es porque nunca ha pasado por la esquina de Catamarca y San Isidro.

A cualquier hora, cualquier día  de cualquier mes y cualquier año, uno puede sorprenderse con vecinos golpeándole la puerta a Quintela. Veamos una foto de Noviembre de 2016, un año ‘no electoral’, cuando Ricardo Quintela ya no era Intendente, y mucho menos candidato:

2016

Es cierto que en tiempo de campaña, la masa de gente se incrementa, provocando colas de hasta 3 cuadras sobre la calle San Isidro. Obviamente, este sucesos genera bronca en otros candidatos y/o dirigentes: mientras ellos gastan miles y miles de pesos para un asado/bingo en los Barrios, y solo convocar un puñado (no más de 20) de personas, el Gitano en su casa -y sin hacer nada- convoca a más de 300 personas todas las mañanas.

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No se trata del tamaño de la Billetera: el Vicegobernador (que criticó la ayuda que Quintela brinda a quienes se lo piden) tiene una billetera/presupuesto mucho mayor que la de el ex Intendente, que hoy no goza de ningún cargo público. Se trata de la ‘sensibilidad’, de la costumbre de atender al vecino a cualquier hora, de interrumpir una reunión familiar, un almuerzo, una serie de TV, un partido de fútbol, porque ‘lo buscan Sr. Ricardo’. Durante años, Quintela profesó esa atención, esa ayuda, y las enormes filas en la casa del Gitano son el resultado.

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Mientras en la casa del Vice lo único que sobresale es un ‘móvil policial’ que custodia a toda hora, probablemente ‘espantando’ a vecinos que osen con tocarle la puerta en pedidos de ayuda; en la casa de Quintela ante cada ‘tocada de timbre’ de los vecinos, aparece una amable atención.

Por último, una anécdota que gráfica y explica por qué tanta gente se agolpa en la Casa de Quintela. En la previa de la entrevista exclusiva que RL hizo con Tere Madera y Ricardo Quintela -que saldrá el martes en #RiojaLibreDiario-, en off, el ex Intendente nos comentó: “anoche cuando llego a mi casa, pasada la medianoche, veo que había dos familias en la puerta, y me dicen: ‘Ricardo, estamos primeros para mañana’”.

“Inmediatamente -prosigue- les dije que de ninguna manera iba a permitir que pasen la noche a la intemperie, les tomé el nombre para atenderlos primero, y les pedí dos remis para que vayan a su casa”. “Hay mucha gente, cada vez más, que sufre mucho y no llega a fin de mes, la desesperación los lleva a pasar una noche en la calle por una ayuda, cómo se las voy a negar…”, concluye.