Macri evidenció que NO respeta la voluntad popular

Macri evidenció que NO respeta la voluntad popular

Lo sucedido en la jornada de Domingo prendió las señales de alerta de quienes defienden la Democracias. Es que la manipulación de datos que hizo el Macrismo para aparentar un resultado que no fue, dejan al descubierto que el Presidente NO está dispuesto a aceptar una derrota. Se trata de un peligro institucional de gravedad: ante todo, debería primar el respeto por la voluntad popular. Cristina y Menem son la prueba de que Macri quiere ganar a cualquier precio, aunque ello implique pasar por alto las urnas.

Redacción de RiojaLibre

A estas alturas ya es una verdad inapelable: Cristina ganó las elecciones en la Provincia de Buenas Aires. Hasta el propio candidato de Cambiemos (Esteban Bullrich) y el Jefe de Gabinete (Marcos Peña) lo reconocieron. Sin embargo, el macrismo diagramó un plan para ‘mentirle’ a los argentinos: el Domingo el 95% nos fuimos a dormir con la idea de que Macri había ganado en todo el País, con una victoria decisiva en Buenos Aires.

El relato Macrista asusta, no solo por su negación a ver la realidad, sino porque fue una señal de alerta: el Macrismo está dispuesto a hacer todo para no perder. El comportamiento del Gobierno Nacional deja al descubierto dos grandes preocupaciones:

  1. Macri nos sigue mintiendo: nos dijo que ganó en Buenos Aires y Santa  Fe, donde ganó el Kirchnerismo (Cristina y Rossi, respectivamente).
  2. Macri NO respeta la voluntad popular. Los bonaerenses y los santafesinos le dieron la espalda en las urnas a Macri (aunque sea por un voto, Macri perdió), pero el Presidente armó un ‘circo mediático’ para crear la sensación de que Cambiemos había vencido en esas Provincias.

Nos hicieron creer que Macri ganó en todo el país, pero cuando uno ve el Mapa se entera que el PJ ganó en 14 Provincias y Cambiemos en 10:

El gran problema que deja al descubierto esta artimaña macrista, es que si no se respeta la voluntad popular, no se está respetando la Democracia. Es realmente preocupante que tengamos un Presidente que NO está dispuesto a aceptar el dictamen de las urnas cuando le es negativo; y más si se tiene en cuenta que se trata de una elección de medio término. Un interrogante que eleva la preocupación: si Macri no acepta la derrota en una elección legislativa que no participó directamente, qué pasará si Macri pierde la reelección por unos pocos votos.

Otro elemento que aporta a esta falta de respeto del macrismo a la voluntad popular, es el que los riojanos vivimos en carne propia con Carlos Menem. Extemporáneamente, no respetando los plazos establecidos por el Cronograma electoral, la Cámara Electoral Nacional impugnó a Menem. Finalmente la Corte autorizó al ex presidente a ser candidato, y el PJ consiguió un categórico triunfo sobre Cambiemos.

Habrá que seguir de cerca la decisión final de la Corte: ¿se animará a Proscribir a un candidato que ya demostró que es el más votado?. Si lo hace se tratará de una nueva embestida del Macrismo contra la Democracia: sino le pudimos ganar en las urnas, lo sacamos de carrera.

Del ‘vamos por todo’ K al ‘ganar a cualquier precio’ Macrista parece no haber muchas diferencias. La mentada Grieta no es más que un punto de encuentro entre ambos espacios; que se dicen antagónicos, pero que practican del mismo modo la ambición desmedida de poder, sin respetar los límites que establece la Democracia.

El informe que muestra que Cristina Kirchner ganó las elecciones

Las mesas que faltan contabilizar están concentradas en la primera y tercera sección electoral, donde CFK se impuso. Los datos en cada municipio.

El recuento provisorio de las PASO en la provincia de Buenos Aires se cortó cuando el candidato oficialista Esteban Bullrich se imponía por 0,08% sobre Cristina Kirchner, casi 7 mil votos en un padrón de 12 millones. Sin embargo, cuando se contabilice el 100% en el escrutinio definitivo, salvo algún quiebre de tendencia, Unidad Ciudadana se habrá impuesto por casi 15 mil sufragios.

Así surge del relevamiento realizado por El Destape, en base a los datos informados por el Ministerio del Interior. Si no hay un cambio brusco en las tendencias de voto en cada municipio y se respetan los niveles de participación y votos válidos, entonces CFK debería adicionar más de 20 mil votos de diferencia en ese 5% que resta computar y daría vuelta la elección.

¿Cómo se hizo el cálculo? Se tomó la cantidad de electores de cada municipio del conurbano bonaerense, se lo redujo en base al porcentaje de mesas que faltan escrutar. Luego, se hizo lo propio con el porcentaje de participación y posteriormente, con el porcentaje de votos válidos, sobre el cual se calculan los guarismos de las PASO. A ello se le calculó las cifras que obtuvieron CFK y Bullrich en cada distrito y se los tradujo en los votos que les quedan por sumar a cada uno.

De no haber grandes cambios, Cristina debería adicionar 148.712 sufragios contra 127.330 de Cambiemos, una diferencia superior a los 6.900 que pusieron a Bullrich en la delantera el domingo. Si se tomara en cuenta solo los distritos más poblados que se encuentran en el Conurbano, más La Plata y Mar del Plata, CFK le saca ahí 28 mil votos de diferencia dentro del universo que queda sin contabilizar.

Esto se debe a que la mayoría de las mesas que faltan computar están en distritos afines al kirchnerismo, como Moreno y La Matanza. Hay 532 mesas por computar en la Primera Sección (Norte y Oeste del Conurbano) y 663 en la Tercera (Zona Sur y La Matanza). Son las únicas dos zonas de la PBA en donde se impuso Cristina. En tanto, quedan por registrar 64 mesas en la Segunda, 19 en la Cuarta, 128 en la Quinta (con más de un millón de electores debido a Mar del Plata), 35 en la Sexta, 21 en la Séptima y 82 en La Plata, distrito afín a Cambiemos.

Estas PASO no definen los ganadores de las bancas pero marcan el punto de partida de cara a la verdadera elección, que será el próximo 22 de octubre. Allí, quien se imponga en la candidatura a Senadores aunque sea por un voto pondrá a dos representantes en la Cámara Alta, contra solo uno de su inmediato perseguidor. La carrera continúa.