Críticas al Macrismo: “la gente quiere vivir tranquila”

Críticas al Macrismo: “la gente quiere vivir tranquila”

En su calidad de precandidato suplente a senador nacional por el PJ riojano, el Ministro de Hacienda brindó una entrevista al Diario Nueva Rioja. Se mostró satisfecho con la reacción de la gente con la lista que integra, pero advirtió ‘desilusión’ de la ciudadanía con el Gobierno Nacional. “La gente lo único que quiere es vivir tranquila, y desde la Provincia trabajamos para eso”, disparó.

A pocos días de las elecciones nacionales Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la cual la provincia de La Rioja elegirá candidatos para renovar dos bancas en la Cámara de Diputados y las tres senadurías en el Congreso Nacional; el ministro de Hacienda y precandidato a senador suplente por el Frente Justicialista Riojano Ricardo Guerra recibió en su despacho a un equipo de NUEVA RIOJA para dialogar sobre el último tramo de la campaña electoral y su visión en torno al contexto económico y político nacional.

NR – Beder Herrera lo define a Usted como el “horcón del medio del Gobierno”…
RG – Soy un agradecido del ex gobernador. Le debo todo lo que soy. Sobre esa definición no soy yo quien debería responder u opinar; lo que trato de hacer de la mejor manera es trabajar, procurar solucionar problemas; porque en definitiva los que somos funcionarios públicos estamos para servir.

NR – ¿Cómo transita su primera experiencia como candidato y qué percibe en la calle y en los barrios?
RG – Lo que advierto es que la gente está buscando dirigencia que la cuide, que la proteja y que atienda sus problemas. Entiendo que se habla mucho y creo que hay que dialogar, sobre todo teniendo presente que hubo un voto hacia un Gobierno Nacional que generó en su momento mucha expectativa.
Advierto desilusión. Se creyó en una propuesta y lo que se está viendo es lo más alejado a esto, quizás muy bien planteado desde el punto de vista de la campaña electoral en su momento, porque creo que a propios y extraños de alguna manera le generaron expectativas. No serán de la facción política o del espacio político al que uno pertenece, pero generaba otra expectativa. Otra visión de país. Se sumaba a ello también un natural agotamiento de muchos años de un Gobierno, por eso son sanas las renovaciones.
Básicamente lo que percibo es eso. La gente se siente desprotegida y pide que la cuiden, quiere vivir tranquila, quieren progresar; y estas políticas económicas que nos están causando en nuestra propia economía provincial muchos problemas y desempleo, generan mucha zozobra.

NR – Esa desilusión a la que hace referencia pasa más por el área que usted maneja. ¿Cuál es la visión?
RG – La gente quiere vivir tranquila y lo que le ofrecemos desde nuestro gobierno provincial en ese punto son los salarios. Sabemos que no son los que se pretenderían o lo que todos quisieran que fueran, pero tenemos nuestras limitantes presupuestarias y en ese sentido hay que ser muy responsables.
Un desequilibrio financiero en una economía donde el sector público es muy preponderante, es preocupante y es muy costoso después reencauzarse de una situación. Esto nos obliga a ser mucho más cuidadosos, más extremados en la administración para que todo funcione.

NR – Habló de desequilibrio fiscal, ¿qué aspectos son los que más afectan a La Rioja?
RG – Para nosotros son fundamentales los fondos extracoparticipables, que como bien explica el Gobernador, tienden a compensar el punto de coparticipación perdido en el año 1988.
En todos estos años que llevo en la función de ministro y otros tantos en Hacienda, en ese lapso que yo tenga conciencia nunca hubo demoras de la manera en la que se están produciendo ahora. Eso complica, hace más difícil el equilibrio financiero.
En ese punto lo que debemos hacer es priorizar lo salarial o lo social y aquellas otras erogaciones que puedan reducirse o parcializarse, hacerlas de modo tal de no perder el equilibrio. Hacerlo pero sin dejar de desatender a todos.
En ese contexto debemos extremar las medidas de administración y de prudencia para que todo siga funcionando, hacia afuera no se sientan esos avatares, y todo se resuelva internamente.

NR – Al día de hoy, ¿Cuánto se adeuda de fondos extra?
RG – Al día de hoy son $260 millones de pesos. Para nosotros es una cifra importante. Hemos sufrido demoras de casi 600 millones, que gracias a las intensas gestiones del Gobernador se pudieron destrabar. También gracias a la comprensión de la situación de parte de autoridades nacionales, en especial el ministro del Interior Rogelio Frigerio.

NR – ¿Cómo esta hoy la relación con el Gobierno Nacional?
RG – Observamos que las autoridades nacionales tienen una visión muy centralista. El mejor ejemplo de esto se da cuando recién asumidos tomaron una serie de medidas que implicaron una fuerte transferencia de recursos a sectores importantes de la economía, como lo es la quita de retenciones. Por esta medida, en 2016 el sector público nacional dejó de percibir aproximadamente $70 mil millones de pesos en un contexto de desequilibrio fiscal que al día de hoy se sigue profundizando.
Para solucionar esto es necesario generar consensos, los actores se deben sentar a dialogar. Para expandir es fácil, para achicar es duro y es cuando el Estado debe propender, a mi modo de ver en esas coyunturas, a que pongan más quienes más tienen y los que menos tienen, algo tienen que poner, pero que sea menos para que sea equilibrado y se tienda a una salida armoniosa. En definitiva, el objetivo tiene que ser ese, que todos crezcamos y hoy no lo estamos viendo.

NR – ¿cuál sería la herramienta legislativa que llevaría al Senado para consolidar los fondos para la provincia?
RG – Para tender a revertir el desarrollo asimétrico que históricamente tuvo nuestro país y que con el tiempo esas brechas tiendan a achicarse, hay que generar básicamente políticas diferenciadas. Por ejemplo, si no tenemos tarifas diferenciadas es muy difícil competir, poder insertarnos en esa dinámica de la economía y ser competitivos para poder desarrollarnos, no solo crecer.
Si a esto le agregamos los fletes y las deslocalizaciones, llegamos a la conclusión que a igualdad de situaciones tenemos grandes diferenciales en costos. Eso se corrige con políticas diferenciadas. Los Parques Industriales fueron un ejemplo de esa visión, pero hoy con la apertura de las importaciones están en jaque. En nuestra provincia 1600 personas quedaron sin trabajo. Si a eso le agregamos el comercio y la obra pública, superan los 2000 despidos; con lo que cuesta generar un puesto de trabajo en una zona como la nuestra.