Cambiemos gobierna para los que más tienen

Cambiemos gobierna para los que más tienen

Desde el arribo de Macri al poder, las diferencias entre los que más tienen y los que menos tienen, se profundizan. Al mismo tiempo que se dio a conocer que el Presidente y Julio Martínez se aumentaron 20% sus sueldos (Macri cobra $208.000 y Mashasha $180.000), el INDEC publica que la mitad de los argentinos que trabaja cobra menos de diez mil pesos, quedando por debajo de la línea de pobreza. Ese porcentaje sube considerablemente en La Rioja. 

Mauricio Macri tendrá desde agosto un sueldo de $ 208.000 brutos por mes, después de que se aplique un aumento del 20% tanto para él, como para su gabinete, informaron fuentes oficiales. Un ministro como Julio Martínez, ronda los 180.000 mensuales.

El incremento está atado a la suba preacordada el lunes con los empleados estatales, un entendimiento que está en línea con las pretensiones del Gobierno para controlar la inflación.

Macri recibirá el aumento en tres cuotas: un 5% en junio, otro 5% más en julio y, finalmente, el 10% en agosto. La cuenta llega hasta $208.000 si se les aplican esas cuotas a los $ 173.000 que el Presidente percibió este mes. Con los descuentos correspondientes, entonces, Macri cobrará cerca de $ 130.000 en mano desde agosto. La mayor parte de las deducciones se las lleva el impuesto a las ganancias.

 

Apenas asumió, el Presidente informó que una parte de su sueldo sería donada al comedor Los Piletones, que conduce Margarita Barrientos. El diario La Nación consultó a Presidencia sobre la donación, pero no dieron precisiones sobre el tema.

El incremento salarial del resto del gabinete seguirá, entonces, el mismo patrón. La vicepresidenta Gabriela Michetti (que percibe $ 160.000 mensuales) pasará a cobrar unos $ 192.000 sin considerar descuentos, y los ministros (que en mayo percibieron $ 152.908) saltarán a unos $ 183.000, también en bruto.

De acuerdo con la información del sitio de datos abiertos del Estado, las excepciones las constituyen los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile; de Comunicaciones, Oscar Aguad, y de Turismo, José Gustavo Santos (que en mayo percibieron unos $ 163.000), así como también el titular de Defensa, Julio Martínez (que este mes recibió $ 172.683). Todos ellos cobran un plus por desarraigo.

Las comparaciones salariales ubican a Macri a mitad de camino. En el ámbito local, el Presidente no es el funcionario que más cobra, pero tampoco es el dirigente que menos gana. Los senadores, por ejemplo, pueden percibir más de $ 140.000 en bruto si al sueldo se le suman el canje de los tramos aéreos y el plus por desarraigo.

En el Poder Judicial, donde aún no se paga Ganancias, un juez de primera instancia con 15 años de antigüedad percibe unos $ 150.000 en bruto, estimaron fuentes especializadas en el tema. Un camarista con edad promedio, en cambio, ya iguala el nivel salarial del Presidente. Y un ministro de la Corte Suprema supera ampliamente ese número. El sueldo de los jueces del máximo tribunal, en promedio, oscila entre $ 260.000 y $ 270.000 en bruto.

La comparación con sus pares también es desigual. En la conversión a dólares, el sueldo de Macri supera ahora los US$ 13.000, una cifra que se ubica por encima del brasileño Michel Temer, que no alcanza los US$ 10.000. Más alto es el sueldo de su par chilena, Michelle Bachelet, que percibe casi US$ 15.000 mensuales. Muy por encima se ubica el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que cobra más de US$ 33.000 por mes, según informó The New York Times. Como Macri, Trump también anticipó que donará su salario.

El 50% de quienes tienen trabajo, gana menos de $10 mil al mes

Así lo especificó un informe del INDEC. Estos salarios explican, en parte, los altos índices de pobreza e indigencia. En este grupo puede encontrarse un estatal riojano que recién arranca el cual cobra un mínimo de bolsillo de $9.011.

En un país vapuleado por los precios de los alimentos y con una pobreza que alcanza a casi un tercio de sus habitantes, el Indec reveló ayer que la mitad de los argentinos -el instituto mide sobre 16 millones de habitantes con ingresos- sobrevive con menos de $ 8500 al mes, esto es, apenas superior al salario mínimo.

El instituto estadístico difundió este lunes sus cuadros para el cuarto trimestre del año pasado sobre la distribución del ingreso en el pais. En base a esa información, afirmó, entre otras cosas, que más de 8 millones de los 16 millones de personas que perciben algún ingreso mensual no superan los $ 8500 cada fin de mes, aunque el promedio de toda la pirámide llegó hasta los 11.033 pesos.

La canasta básica total, que marca la línea de pobreza, estaba en diciembre pasado, según el instituto, en $ 4257. En marzo pasado, último dato publicado, fue de $ 4560.

Según el Indec, observando la población total según la escala de ingreso individual en el total de los aglomerados urbanos, el ingreso medio de esos 8 millones de personas fue a fines del año pasado de $ 7649.

En el primer decil, aquellos que menos ingresos reciben, se llega a los $ 1475 (se quedan con 1,3% de la torta total), mientras que en la otra punta de la pirámide alcanza los $ 33.461 (el decil 10 se queda con el 30,3% del total de los ingresos).

En un análisis de tendencia sobre uno de los primeros datos de la distribución del ingreso de la renovada Encuesta Permanente de Hogares (EPH), los especialistas consultados estimaron que los ingresos vinculados al empleo mostraron una leve mejoría.

Vale aclarar que sólo existen datos comparables para el año pasado, ya que según las nuevas autoridades del Indec, la EPH de la gestión de Guillermo Moreno no trabajaba con datos confiables.

“Un aspecto relevante es que la distribución del ingreso de la ocupación principal, es decir, los ingresos del empleo, mejoraron”, afirmó Jorge Colina, economista de Idesa. “Entre el segundo y el cuarto trimestre de 2016, el 40% de menor remuneración aumentó sus ingresos un 19%, el 40% que le sigue lo hizo en un 16% y el 20% de mayores remuneraciones sólo lo hizo en un 12%”, agregó.

Por caso, la mitad de los ocupados con ingresos (11,1 millones de personas, según el Indec) ganaban menos de $ 10.000 mensuales en el cuarto trimestre del año pasado, aunque el ingreso medio del decil intermedio (el quinto) apenas superó los $ 9000 por mes. La media del decil más alto llegó los $ 31.803, y la del más bajo, a 1640 pesos. El promedio total fue de 11.533 pesos.

Cautela
Los especialistas estimaron que este dato debe ser tomado con cautela, ya que existe evidencia de que, por diferentes razones (pudor, temor a la presión fiscal o inseguridad, entre otras) las personas subdeclaran sus ingresos a la EPH.

Sin embargo, el especialista de Idesa señaló que en la distribución de ingresos familiares per cápita, “que es lo que mide la desigualdad”, la situación del 20% de mayores ingresos mejoró respecto del 80% restante.

“Eso se debió a que las familias que se ubican en lo más alto de la pirámide tienden a ser no sólo las de mayores ingresos sino también las de tamaño más reducido”, sostuvo el especialista, y completó: “Esto señala, una vez más, que para mejorar la situación de los que menos tienen, tanto como mejorar sus ingresos, es tan importante inducir a una buena planificación familiar que asegure construir hogares financieramente sustentables”.

“Los datos socioeconómicos del cuarto trimestre de 2016 muestran una previsible mejora respecto de los del segundo y el tercero, pero que no logra compensar el deterioro registrado en el primer semestre de 2016”, afirmó Daniel Schteingart, investigador del Instituto Estadístico de los Trabajadores, dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (IET-UMET).

Según afirmó el especialista, en el último dato disponible de 2015 (sobre el que existen sospechas), el Coeficiente de Gini de ingresos en el segundo trimestre era de 0,409 (per cápita familiar). En el segundo trimestre de 2016 trepó a 0,428 y, tras tocar 0,438 en el tercero -si se elimina la estacionalidad del aguinaldo, que siempre incrementa la desigualdad-, volvió a bajar a 0,428 en el cuarto.