Dos riojanas que ayudaron al Asesino de Agapito Ledo

Dos riojanas que ayudaron al Asesino de Agapito Ledo

El 18 de Diciembre de 2013 Tere Luna y Beba Soria levantaron la mano para que el FPV llegue a los 39 votos que le permitieron a Cesar Milani ser la máxima autoridad del Ejército Argentino. Argumentaron que las denuncias en contra de Milani eran ‘operaciones mediáticas de los grandes Multimedios contra Cristina’. MINTIERON: en el Nunca Más Riojano están detalladas las denuncias de Olivera, Ledo y Matta contra Milani.

“Denuncié al jefe del Ejército, César Milani, en 1979, ante la Justicia Federal de La Rioja, y luego lo reafirmé en el Nunca Más riojano, en 1984”, expresó en varias declaraciones periodísticas, Alfredo Olivera. El “Nunca Más riojano” recoge los testimonios de sobrevivientes y familiares de desaparecidos que permitieron reconstruir cómo funcionó la dictadura en La Rioja. La Justicia Federal determinó la prevención preventiva del ex jefe del Ejército César Milani por los delitos de privación de libertad en contra de Pedro Olivera, coautor del delito de tormentos contra Alfredo Olivera y privación ilegítima de la libertad y tormentos en contra de Verónica Ligia Matta.

En la resolución del juez Daniel Herrera Piedrabuena algunos de los detalles de la detención de los denunciantes dice que: “Pedro Adán Olivera fue detenido la madrugada del 12 de marzo de 1977, aproximadamente a las 4.00 , en su domicilio. El Subteniente Milani le dijo a Pedro Adán Olivera que lo llevaba detenido para averiguación de antecedentes, entonces lo tomaron de los brazos y lo subieron en la parte trasera de una camioneta color verde del Ejército que estaba estacionada al frente de la casa, luego de ello, fue trasladado al entonces Instituto de Rehabilitación Social en donde fue víctima de torturas que consistieron en golpizas estando encapuchado. Luego fue puesto en libertad a los dos días y siendo aproximadamente las 9:00 horas de la mañana, cargado por dos personas vestidas con uniformes de color gris o azulado, posiblemente del Servicio Penitenciario, Pedro Adán Olivera es dejado sentado en uno de los sillones del porche de su domicilio, con un importante deterioro de su salud que no le permitía mover la mitad de su cuerpo, no se podía mantener en pie, denunciaba fuertes dolores, y la imposibilidad de caminar. Su estado de salud provocó su internación en terapia intensiva del entonces Sanatorio Sindical, ubicado en la calle San Martín, no se recuperó de esas lesiones que lo acompañaron hasta su fallecimiento”.

Alfredo Olivera fue detenido el día 24 de marzo de 1977. “Fue llevado a declarar al Juzgado Federal; lo transportaron en auto de la Policía Provincial en el que también iba el entonces Subteniente Milani, al llegar es alojado en el calabozo del Juzgado y luego, a los fines de receptarle declaración indagatoria, lo hacen ingresar a una sala junto con Milani quien no se retiró en ningún momento; fueron recibidos por el Secretario Armati (fallecido) e inmediatamente el imputado Milani comenzó a hostigar a Olivera acusándolo de pertenecer al E.R.P. y como el denunciado no sabía que responderle, Milani le dijo que el E.R.P. era el brazo armado del P.R.T. también le manifiesta: «nosotros a vos te cortamos la carrera justo … » supone Olivera que Milani se refería a la carrera de guerrillero. En esos momentos, Olivera le mostró las piernas con huellas de las torturas que había recibido a Armati y le pidió que escriba que fue torturado, contestando el Secretario Armati que no lo iba a hacer porque cuando regrese a la cárcel iba a ser peor. Luego de ello, Milani se retira e ingresa el Juez Catalán para decirle que estaba comunicado, vio a su madre y a su padre en un delicado estado de salud, era una masa uniforme de carne que él no dominaba. Nuevamente es conducido al I.R.S., y en una oportunidad fue trasladado al aeropuerto esposado con las manos hacia atrás y la cabeza gacha para ser introducidos en un avión Hércules junto a otras personas que son trasladados a la Unidad Nueve de La Plata, viajaron esposados de a dos y fueron golpeados todos sin excepción, el avión se detuvo en San Juan y Mendoza”.

Verónica Ligia Matta fue detenida por uniformados, con ropas «oscuras», a mediados del mes de julio de 1976, durante la madrugada. La denunciante menciona que había un jovencito que hablaba con su papá y era el único que estaba vestido de militar y tenía una «parada de militar». Cree recordar que hubo un intercambio de papeles entre ese militar y su padre, siendo el trato entre ambos muy ceremonioso. Posteriormente, durante el año 2013, reconoce a este joven militar al ver una foto de Alberto Ledo junto a la del General Milani en los que por medio de torturas subieron más detenidos”.

Se suma a esto que el ex conscripto Álvaro Illañez es uno de los testigos que involucra al militar en el caso de la desaparición de Alberto Ledo
Sin embargo estas denuncias, César Milani fue jefe del Ejército de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner. En la sesión extraordinaria del 18 y 19 de diciembre de 2013, con 39 votos a favor, el Frente para la Victoria en el Senado aprobaba el ascenso del general de César Milani a jefe del Ejército, a pesar de las sospechas que lo vinculan a crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar. En ese bloque estaban – y siguen con mandato – las senadoras Teresita Luna e Hilda Aguirre. Carlos Menem, el otro representante por La Rioja estuvo ausente. El pliego de Milani también había sido impugnado en julio por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Horacio Verbitsky.
Volver sobre los archivos para mostrar la incoherencia y los dobles discursos que de algunos dirigentes, medios de comunicación y de los gobiernos. Es cierto que durante el gobierno K hubo avances en los DDHH, eso no se puede negar, pero también mostró contradicciones groseras por la designación de Milani.

Es verdad también que la concepción sobre los DDHH de Mauricio Macri es absolutamente distinta. El titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión expresó en enero pasado que el último gobierno militar no se trató de «un plan caótico» y que hubo «una guerra». Sobre los desaparecidos expresó: «No es lo mismo ocho mil verdades que 22 mil mentiras»

En lugar de buscar rédito político de la determinación del juez Daniel Herrera Piedrabuena deberíamos empezar a pensar que en la división de poderes, la Justicia no debería funcionar en relación al Gobierno de turno. Que debe dar respuestas presionado no por el poder político sino por lo que marca la ley. Sin duda la lucha, la coherencia y la persistencia es para las Madres de Plaza de Mayo de La Rioja y de los organismos de derechos humanos que no declinaron su lucha y que tienen la claridad que más allá de los gobierno ante la desaparición, la tortura y el dolor que implicó la dictadura militar el único remedio es la Justicia, al menos para reconstruir parte de ese dolor. No se trata de volver atrás, se trata de las instituciones funciones acorde a derecho y para todos. Milani, preso.

Fuente: Enfoque Directo