Opinión: FCR y una definición que no podrá dilatar

Opinión: FCR y una definición que no podrá dilatar

Los dos caballos de batalla del discurso opositor en La Rioja están siendo dejado de lado. Ni Julio Martínez ni Inés Brizuela y Doria critican la Política Minera impulsada por Nación y Provincia, y se olvidaron del ‘foco de corrupción’ y el ‘cáncer’ que eran las SAPEM hasta hace algunos meses. El nuevo derrame de Cianuro en el Veladero y el ex Gobernador Beder Herrera disertando sobre SAPEM en Mini Davos, contaron con el silencio cómplice de Julio e Inés.

Por julio laboranti

A la hora de definir sus estrategias electorales, la oposición riojana ha tenido dos ‘caballos de batalla’ primordiales para llevar a cabo las respectivas campañas desde 2013: Minería y SAPEM. Basados en los índices que arrojaban sus estudios de opinión, Julio Martínez, Inés Brizuela y Doria y toda Fuerza Cívica Riojana criticaban constante y fervientemente las Políticas Mineras y Económicas (SAPEM) del Gobierno Provincial.

A partir de esas embestidas, FCR fue sumando adhesiones populares y consolidando su poder político, llegando a construir una fuerza que logró espacios de poder importantes, no solo en la Provincia, sino también en Nación. “El Fama NO se toca” y “SAPEM Corruptas” fueron las banderas que enarbolaron Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria para sentar postura, dándole contenido específico a su discurso crítico contra el Gobierno Provincial. Para acentuar su oposición al bederismo, Julio e Inés eligieron dos ‘creaciones’ del entonces Gobernador, que lo representaban fielmente: Minería y SAPEM.

La estrategia no fue para nada errada: nadie duda de que Beder Herrera es sinónimo tanto de Minería como de SAPEM. Si el antibederismo era tendencia (como lo sostenían las encuestas de FCR), plantarse en el inconsciente popular como críticos fervientes a las principales políticas del ex Gobernador, le garantizaría a FCR resultados exitosos. No pudo ser la Gobernación, ya que una ‘estrategia electoral’ que logró confundir al electorado (desdoblando las elecciones con las Presidenciales y apelando con toda la furia al ‘aparato’ del PJ, léase Colectoras y Dádivas) primó por sobre la contraposición de políticas y principios que pretendió FCR.

Sin embargo, llegó Octubre, y la oposición riojana sonrió como nunca antes: propinándole una paliza histórica a un tándem que parecía imbatible (Beder-Quintela), logró dos de las tres bancas que estaban en juego para la cámara baja del Congreso de la Nación. Las críticas a la Minería y las SAPEM habían obtenido sus réditos. Según las encuestas que tenía FCR a principios de 2015, 7 de cada 10 personas se oponía a la Minería en La Rioja (particularmente en Famatina) y el 65% de los riojanos tenía una percepción negativa de las SAPEM. Los resultados electorales de Octubre y Noviembre (Ballotage Presidencial) se acercaron a esos guarismo, dándole a FCR una adhesión superior al 60%.

No importaba que el candidato sea un desconocido total (incluso apodado ‘fantasma’ por los protagonistas) como Héctor Olivares, ni que en frente estuviesen los dos máximos referentes de la política riojana de los últimos 15 años. La gente votó contra la Minería y contra las SAPEM, depositando su confianza en quienes criticaron hasta el hartazgo esas dos políticas.

Ascenso en el poder, cambios de pensamiento y… ¿ahora?

Esa línea estratégica que FCR viene respetando a rajatabla desde hace varios años, y que profundizó de cara a las Elecciones Legislativas de 2013, le dio resultados concretos a Julio Martínez, con un premio totalmente impensado: Ministro de Defensa de la Nación. Desde allí, el líder natural de la oposición riojana, logró meter a personas de su extrema confianza (Salzwedel, Bordagaray, De León, Miranda, etc.) en puestos claves a nivel nacional, con respectivos manejos de importantísimos presupuestos que serán vitales a la hora de volver a probar suerte en las urnas.

Ahora bien, esos ‘ascensos en el poder’ le están significando al martinismo una preocupante limitación ideológica y discursiva. Por primera vez en años, Julio Martínez no puede sacar ‘rédito político’ de la crítica a las políticas bederistas; es decir, se está apartando de esa estrategia electoral que tanto resultados le dio, se está corriendo de la línea discursiva que lo hizo acreedor de la adhesión popular por la que hoy goza del cargo que ostenta.

Existe una verdad inapelable que ni el más ultra mashashista podrá refutar: Julio Martínez es Ministro de un Presidente Pro Minero y Pro SAPEM. El Gobierno Nacional NO titubeó al decir que “la Minería es para La Rioja lo que la soja es para Córdoba”. Por otra parte, la ‘admiración’ del Macrismo por las SAPEM quedó evidenciada la semana pasada, cuando el propio Mauricio Macri invitó a Luis Beder Herrra a disertar sobre las SAPEM en el Mini Davos, mostrándolas al mundo como un ejemplo de Producción.

El desarrollismo que reina en el Macrismo cree que el ‘autoabastecimiento’ de las Provincias es imprescindible, vital para una buena relación con Nación. “Cada Provincia tiene ‘algo para aportar’, no pueden solamente pedir y pedir sin dar nada a cambio”, disparan desde Casa Rosada ante cada pedido/reclamo desde Casa de las Tejas. “Coincidimos con ustedes, nosotros tenemos recursos Mineros y estamos haciendo un gran esfuerzo para potenciar nuestras producciones con las SAPEM; pero son sus referentes políticos (Martínez y Brizuela y Doria) los que las boicotean, son ellos los que hacen que no sea viable la explotación de nuestros recursos”, dispararon –antes de mitad de año- desde el bederismo al entorno íntimo del Presidente de la Nación.

Macri actuó en consecuencia. Primeramente, redujo lo máximo posible los fondos enviados a La Rioja (por ejemplo, en Obra Pública, del tercer puesto que gozábamos con el Kirchnerismo pasamos al décimo noveno con el actual Gobierno Nacional), para hacernos sentir el rigor de ‘no aportar nada a Nación’. En segundo lugar, hubo una ‘bajada de línea’ directa del Presidente a su ministro Riojano: ‘basta de boicotear políticas de autoabastecimiento’. Según pudo averiguar RL, por ahora Macri no se quiere meter en los vericuetos de la política riojana, no le impondrá a Mashasha que tan crítico –o no- debe ser del Gobierno Provincial; pero sí marcará límites cuando estén en juego los fondos que Nación envía a La Rioja.

El Macrismo está decidido a impulsar la Minería en La Rioja (como ya lo dijo públicamente), pero ‘respetará’ la autonomía de Famatina (como lo sostienen desde FCR). ¿Cómo se traduce esto? ‘No le mandamos plata, cuando vean que su única salida es explotar el Famatina, ustedes son los que van a tener que pedir la Minería a gritos’. Esta mañana hubo una reunión convocada por el Gobernador Sergio Casas y el Ministro de Hacienda Ricardo Guerra, en la que se invitó a los tres diputados nacionales de la FCR (Clara Vega, Héctor Olivares y Karina Molina) para ‘unificar’ el pedido a Nación de 4.000 millones de pesos extra coparticipables.

Tras recibir la invitación, los legisladores de Cambiemos consultaron a Nación ‘qué hacer’ y la orden fue clara: No asistir. Consecuentemente, FCR no pedirá a Nación los fondos extra coparticipables que necesita La Rioja. Si el lector se encuentra confundido con esta nueva contradicción inexplicable de FCR, releyéndose el párrafo anterior podremos aclarar el panorama: Nación arrinconará a La Rioja –tanto oficialismo como oposición- para que les haga entender a la ciudadanía que la Minería –y las SAPEM- son la única manera de ‘salir de pobres’.

Durante la semana pasada se produjeron dos hechos que anticiparon fehacientemente el cambio de pensamiento de FCR. 1. Macri citó a Beder a disertar sobre las SAPEM: ningún dirigente opositor riojano cuestionó a las SAPEM; mágicamente, se olvidaron de las infinitas y fuertes críticas que sostuvieron hasta semanas atrás. 2. Hubo un nuevo derrame de Cianuro en Jáchal: a diferencia del año pasado, Julio Martínez NO emitió opinión alguna al respecto; no aprovechó lo sucedido para fustigar a la Barrick y seguir ganando adhesiones populares.

De cara al 2017 –y 2019- Julio Martínez deberá enfrentar el difícil desafío de ‘hacer campaña’ sin las banderas que tanto resultado le dieron en elecciones anteriores (críticas a la Minería y SAPEM). A diferencia de 2013 y 2015, tendrá ‘aparato propio’ (aportado por Nación) para competirle al bederismo, pero sabiendo que Nación no pondrá ‘un peso’  para apoyar un candidato que hable en contra del autoabastecimiento (Minería y SAPEM).  Será entonces cuando Mashasha deberá comunicarle a la ciudadanía su definición, ya no se podrá ‘esquivar el bulto’: Aparato o Principios, es decir Pro Minería o Anti Minería, pro SAPEM o anti SAPEM.