La Diputada admitió el hecho

La Diputada admitió el hecho

Desde el oficialismo aseguraron que Inés Brizuela y Doria defendió a un Represor, imputado por torturas en Famatina. La Diputada reconoció el vínculo y la defensa del Represor, pero afirmó que fue «por un solo día y no sabía las causas que se le imputaban». Recordemos que Martínez y Brizuela y Doria se cargaron la causa ‘Milani’ al hombro.

La diputada radical fue indicada como abogada de un ex gendarme imputado por torturas en Famatina, en época de la dictadura militar. Ella aceptó este vínculo, pero señaló que fue sólo por un día en el 2008 sin conocer cual era la imputación contra quien representó. Puntualmente, la legisladora de la UCR participó en la indagatoria del acusado.

Este lunes, la tapa del diario El Independiente sorprendió a todos al informar que la actual diputada nacional de la UCR, defendió a acusado de delitos de lesa humanidad. La nota explica que la legisladora, en el año 2008, actuó como abogada defensora particular de Jorge Alberto García, un gendarme imputado por torturas en Famatina, en época de la dictadura militar.

La legisladora nacional, según la documentación obrante, participó en la indagatoria del acusado a quien aconsejó “abstenerse de declarar”. Seguidamente, el compareciente (García), manifiesta que es su voluntad abstenerse de declarar en dicho acto procesal”.

Con esa respuesta, se dio por terminado el acto que fue firmado por el compareciente, el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena y la abogada defensora Inés Brizuela y Doria.

Al respecto, Brizuela y Doria, reconoció que acompañó a declarar a en 2008 a Jorge Alberto García, pero aclaró que no conocía la identidad de la persona y resaltó que renunció al día siguiente de esa citación judicial del sospechado por delitos de lesa humanidad.

“Nunca fue defensora de este señor ni de ningún imputado por lesa humanidad”, remarcó por Radio La Red. Por solicitud de un colega, que no tenía matricula federal –según expresó- acompañó a una persona a la Justicia desconociendo su identidad: “No pregunté el nombre porque era un colega de mi confianza”.

“Nos juntamos en el Juzgado, cuando entramos, se presentó ante el juez, y luego lo hicieron pasar para declarar. Me doy con que se trataba de esta causa; como había dado mi palabra en este acto procesal lo hice”, explicó pero aclaró que al siguiente día renunció.

Además, dijo que aconsejó al imputado que se abstenga de declarar: “cuando los abogados acompañan a alguien a una primera citación sin saber de qué se trata, el imputado se abstiene de declarar porque no se conoce el expediente, máxime en esta situación en donde yo ni siquiera sabía cómo se llamaba esta persona”. Brizuela y Doria resaltó que no es una abogada “penalista”.