Opinión Política: Quintela trabaja para Martínez y Beder Herrera para Jorge Yoma

Opinión Política: Quintela trabaja para Martínez y Beder Herrera para Jorge Yoma

Por Julio Aiub Morales para Nueva Rioja. En la Residencia oficial no dudan de que el quintelismo esté trabajando para Martínez-Bordagaray. Tampoco dudan en calificarlos de “traidores” y dicen que están “juntando pruebas”, para denunciarlos, llegado el momento, ante quien corresponda.

Hacer la Diferencia

Menos en la cuestión de los Derechos Humanos, el frío parece haber ganado también el ánimo general de la población respecto de la campaña electoral. Apenas en tres semanas, el domingo 11 de agosto, se estarán concretando las elecciones primarias. Aunque se supone que el hecho de ser obligatorias, hará descender el índice de ausentismo. Las PASO son importantes porque, de hecho, marcarán el piso real de votantes que tendrá cada lista, ya que en realidad no habrá elecciones internas dentro de cada partido o frente que se presentan para las dos diputaciones nacionales que pone en juego La Rioja.

A partir de ese piso, los candidatos deberán buscar incrementarlo en aquellos que votarán en blanco o que no concurrirán a votar, que de por sí son un “núcleo duro” porque seguramente son desencantados de todos los candidatos. La clave estará en el porcentual de diferencia que habrá entre cada lista. Y más precisamente entre Madera-Alvarez, Martinez-Bordagaray y Yoma-Diaz Bazán. Si la diferencia es de un diez por ciento entre dos (el primero y el segundo o el segundo y el tercero), el panorama se volverá más complicado para octubre. En el bederismo se esperanzan en lograr una diferencia del 15 por ciento aunque los más optimistas hablan de un 20 por ciento.

Pero en el flamante frente antimegaminero sostienen que precisamente 15 son los puntos que llevan de ventaja sobre la fórmula oficialista. Lo cierto es que los votos que lleve el Frente son votos casi ciegamente antiBeder y no tanto, anti Cristina. En cambio los votos que vayan a Yoma, serán votos antiK, antes que contra Beder. A esto último apuntó la visita de Macri del pasado sábado. Aunque el discurso del jefe porteño, está girando y cada vez más tendrá que hacerlo, hacia el “progresismo”, porque nunca en la Argentina triunfó un candidato –ni triunfará- con discurso conservador o de derecha. Esto es casi como una ley no escrita: discurso casi de izquierda para llegar y luego programa económico de derecha para gobernar. Allí están Menem y los Kirchner, sin ir más atrás.

Precisamente porque nota que la campaña está fría como el tiempo, Beder encabezará un acto –solamente para dirigentes- en el club Facundo este viernes por la tarde, para “presentar” a la fórmula oficialista. Allí seguramente el gobernador volverá a insistir sobre la necesidad de salir “puerta por puerta” antes que gastar plata en afiches y propaganda. La misma bajada de línea que les hizo a los funcionarios de su gobierno días atrás en la residencia gubernamental.

Pero allí también les dijo que iba a contabilizar los votos que iban a arrimar los autoproclamados candidatos provinciales a la fórmula oficial para las Paso. Porque hay varios de estos candidatos parecen tener más publicidad que votos reales detrás. Aunque en estas elecciones primarias es difícil contabilizar cuántos votos aporta cada dirigente, eso se podrá evaluar certeramente en las elecciones de octubre donde cada candidato encabezará una colectora. O un sublema, para los memoriosos.

Esta es una de las mejores herramientas electorales que tiene el gobierno provincial. Junto a todos los funcionarios (del Ejecutivo, diputados, intendentes, concejales, directores, etc. etc.) que no sólo hablarán bondades del “proyecto nacional y popular” sino fundamentalmente de la necesidad de que Beder tenga gente de confianza en la Cámara Baja, para asegurar la consecución de fondos para los años que faltan de su mandato. Y cada uno de estos funcionarios debe hacer algo concreto por su electorado (obra, gestión, etc.), lo que sea más efectivo, “antes que afiches”.
Pero en el oficialismo no ocultan sus dudas respecto de lo que hará el lunismo. Por más que Tere Luna haya dicho que sus candidatos son los que lleva el Frente para la Victoria. La senadora estuvo recientemente en Chamical –un distrito difícil para el oficialismo- y la acompañó la vice intendenta Mercedes Moreno, mientras el intendente Daniel Elías mantiene un misterioso mutismo, aunque en el bederismo dan por sentado que trabajará, llegado el momento, para la dupla oficial.

En cambio, en la Residencia oficial no dudan de que el quintelismo esté trabajando para Martínez-Bordagaray. Tampoco dudan en calificarlos de “traidores” y dicen que están “juntando pruebas”, leáse mayormente fotos, para denunciarlos, llegado el momento, ante quien corresponda. Léase, la Casa Rosada.

En el quintelismo sonríen por lo bajo: “estamos de lleno en la gestión”, afirman y preguntan: “¿acaso no hay bederistas colaborando con Yoma? En el martinismo mantienen silencio.

Donde también se mantuvo y se mantiene silencio es en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación respecto del general Milani y su denunciada actuación en La Rioja durante la dictadura. Su titular, el cordobés Martín Fresneda, hijo de desaparecidos y fundador de la agrupación Hijos, no dijo nada a pesar de que inunda las redacciones con comunicados sobre placas, recordaciones, etc. Solamente se limitó a obedecer la orden presidencial de presentar antecedentes (no sabemos si todos) de Milani ante los jueces federales de La Rioja y Tucumán. Ahora, el fiscal Illanes y el juez Herrera Piedrabuena, otra vez bajo la espada de Damocles.