Aiub Morales le enseña a escribir a Miguel Galeano: Cambia, todo cambia

Aiub Morales le enseña a escribir a Miguel Galeano: Cambia, todo cambia

En la semana donde cuestionamos al ‘comunicador’ Q Miguel Galeano, el periodista de Nueva Rioja le enseña a titular y escribir de manera correcta y sin caer en el Plagio. No te pierdas una exquisita columna de opinión de Aiub Morales analizando las alianzas electorales.

Columna de Aiub Morales en Nueva Rioja:

“El músculo duerme, la ambición trabaja” – del tango “Silencio” (NdeR: APRENDÉ GALEANO!!!!)

Estas elecciones están demostrando, una vez más, que la política actual es una de las cuestiones más viscosas y cambiantes de la actividad humana. La referencia al tango, tal vez suene a antiguo pero la descripción filosófica que contiene esa frase, tiene plena vigencia y es muy difícil de encontrar un paralelo en las canciones modernas.
Lo que hasta hace un par de meses atrás parecía imposible, se volvió realidad: la alianza entre el radical Julio Martínez y el (¿ex?) kirchnerista Ismael Bordagaray. Del lado del oficialismo, se inscribió la alianza lógica: el kirchnerista Frente para la Victoria con el bederista Partido Justicialista y los otros partidos locales como el Frente del Pueblo, partido de la Victoria, Lealtad y Dignidad (de Nicolás Martínez) y el Kolina, de Alicia Kirchner y Pocho Brizuela. Guillermo Galván también dio otra sorpresa formalizando una alianza con el Pro local, que en La Rioja encabeza el abogado Cabrera, quien afirma que Macri, en La Rioja, tiene casi un 20 por ciento de imagen positiva, sin ser candidato.
También las encuestas son la principal razón para que el martinismo haga oídos sordos al pedido de unidad de Galván. Al contrario del peronismo, del que han aprendido y adoptado muchas cosas, el radicalismo parece aplicar el apotegma contrario: para un radical no hay nada peor que otro radical. Esa es una de las razones del amplio poder que logra mantener el justicialismo a través de los años. Sabedor de esto, Galván marchará a Buenos Aires donde cenará con el mendocino Sanz (Martínez se referencia con Alfonsín) y luego es probable que también se reúna con De Narváez y Lavagna, reunión en la que es altamente probable que esté Yoma.
Si no hay unidad en el radicalismo, aunque sólo sea electoral, Galván tiene una opción de hierro, pues la personería electoral la tiene Martínez.
En tanto, Ricardo Quintela aplicará la abstención aunque, con encuestas en la mano, dice que es el factor desequilibrante. Desde el Concejo Deliberante tiraron la idea de que el Gitano encabece la lista del oficialismo, luego de la frustrada charla con su amigo el ministro Randazzo. Pero era obvio que desde el bederismo le responderían nones. El tema es qué sucederá con los seguidores del intendente, que son una base de alrededor de 20.000 voluntades según las últimas elecciones, una cifra capaz de dar vuelta cualquier elección. Porque aunque salga una lista del quintelismo para los diputados de capital, la cuestión es a qué candidato a diputado nacional votarán. Y todos miran para el lado de Martínez-Bordagaray por la similitud del discurso antiBeder.
El bederismo también afirma tener la encuesta más certera. Que arroja la gran novedad de que Gustavo Minuzzi comenzó a aparecer en las encuestas y tras la campaña mediática que lanzó, su porcentaje siguió creciendo. Pero el oficialismo tiene armas difíciles de contrarrestar, como son los más de mil funcionarios, intendentes, diputados, concejales, dirigentes y punteros de toda especie, que en cada elección saben que no sólo juegan su futuro y muchos, también su puesto. Y ya se sabe que por la cuestión económica no hay problema.
En el círculo más cercano al mandatario en realidad, están contentos con que el Gitano no se presente ahora, porque dicen que en estas elecciones quedará perfilado el 2015, año clave para la continuidad o no, tanto de Cristina como de Beder. Tampoco le creen mucho sobre que no se presentará “porque ya otra vez decía que no sería nada, pero viajó a Buenos Aires y de allá volvió candidato con Maza”, recuerdan.
El que parece haber quedado menoscabado es el kirchnerismo puro -léase el lunismo y los partidos de la izquierda kirchnerista- porque le habían puesto fichas a Bordagaray. Y ahora, será Cacho Luna solito. Claro que su hermana Tere redoblará sus esfuerzos. El oficialismo también cuenta con otras cartas que no son explícitas pero que influyen a la hora de emitir el voto. Según la especialista Analía del Franco, de la consultora Analogías, el Frente para la Victoria tiene un piso nacional de alrededor del 35 por ciento. Y si bien la oposición, tiene el 40 por ciento, ésta aparece desperdigada. Afirma además que si bien la inseguridad y la inflación son los temas que más preocupan a la gente, según su estudio realizado en mayo pasado, es mucha la gente que piensa que el año que viene será mejor que éste. Otro dato importante es que si bien la gente no tiene un paradigma ideológico para elegir sus candidatos, lo que es cierto es que al votante le gusta que haya un presidente fuerte. Por analogía, precisamente, podría decirse lo mismo del gobernador.
Otra cuestión que suma a su favor el oficialismo es que, estadísticamente, el 70 por ciento del electorado, elige por costumbre o tradición, familiar o propia. Y los jóvenes, si bien son pocos los inscriptos en relación al padrón completo, siguen el mismo rumbo, porque ya no se cumple aquello de que ser joven es sinónimo de rebeldía, sino más bien todo lo contrario: cada nueva generación es cada vez más laxa con los actos de corrupción.
Porque, como bien dice Fernando Savater, la ética y la moral, no nacen con cada ser humano. Es una auténtica construcción humana. Se educa, se aprende. Se hace costumbre, tradición.