Plazo para definir la Unidad del Peronismo

Plazo para definir la Unidad del Peronismo

El 17 de Octubre apunta a convertirse en el Día D para el armado electoral del peronismo riojano de cara al 2015. El Bederismo prepara un acto en La Casa de Todos en el que se podrá constatar si hay -o no- Unidad. Con acuerdo previo, Quintela asistiría; pero de no existir un diálogo concreto y conciso entre el Gobernador y el Intendente antes del acto, Quintela no dirá presente. Nacerá, entonces, un gran Frente Amplio Opositor.

Por julio laboranti

La palabra clave que guía el futuro de los dos líderes más importante de la Provincia es ‘necesidad mutua’. Beder Herrera necesita a Quintela para remontar el resultado adverso del 2013 y obtener un triunfo que le garantice la continuidad en el poder al peronismo. Por su parte, Quintela necesita a Beder Herrera para ingresar al Partido Justicialista y asegurar –con la ayuda del ‘aparato del partido’ en el Interior- su ansiado arribo a la Casa de las Tejas.

A su vez, esas ‘necesidades’ se ven entorpecidas por ambiciones propias de cada espacio. Mientras el Bederismo pretende quedarse con el primer lugar en la lista (algo que Quintela no está dispuesto a ceder), el Quintelismo procura que el próximo Gobierno Provincial sea netamente Q y las ‘negociaciones’ se den en la Intendencia de Capital y las bancas en el Congreso Nacional. Seguramente, para que haya acuerdo, ambas partes deberán ceder algunas de sus pretensiones.

Para que la Unidad del Peronismo sea posible, estas salvedades deberán resolverse antes del 17 de Octubre, ya que en el Bederismo se insta a convertir al Día de la Lealtad como el plazo para consumar la estrategia electoral del oficialismo. Indefectiblemente, se requerirá un diálogo y/o reunión privada entre Luis Beder Herrera y Ricardo Quintela para resolver este enigma. Son los únicos capaces de hacerlo, no habrá operadores o ‘entorno íntimo’ que valga: el Intendente solo asistiría al acto si tiene dicha conversación –y posterior compromiso- del Gobernador.

Consecuentemente, atravesamos un período que implica una tensa calma y extraña pasividad, donde los funcionarios de ambos espacios tienen permitido ‘atacarse’ entre sí, pero de ninguna manera meterse con el Jefe natural del ‘otro’ espacio. Esto se debe a una coherente lógica: ‘cómo pegarle a Quintela, si -probablemente- desde el 17 de Octubre deberemos trabajar por su triunfo. También corre para los funcionarios quintelistas: ‘para qué pegarle a Beder si –probablemente- desde el 17 de Octubre será quien apadrine la candidatura de nuestro líder’.

En ese marco debe entenderse que Luis Beder Herrera le haya bajado definitivamente el pulgar a la Mesa Provincial, cuyo mayor pecado fue atravesar el límite y criticar duramente al mandatario capitalino. El espacio liderado por Néstor Bosetti y Tere Madera pagó las consecuencias de ‘cortarse solos’; se jugaron un pleno y perdieron.

Existe una realidad que el Gobernador no niega: su espacio no tiene candidato para sucederlo. Esto deja lugar a dos alternativas posibles para que el Gobierno continúe en manos peronistas: Re reelección o ceder el liderazgo a manos de Ricardo Quintela. En la cabeza del máximo mandatario todavía late la derrota en las PASO del año pasado, que sumadas a las abundantes encuestas que encarga donde más del 70% se opone a reformar la Constitución para habilitar un tercer mandato consecutivo, dejan como resultado un altísimo riesgo si opta por la primer alternativa para encarar el 2015.

Beder Herrera tendrá alrededor de 20 días para terminar de definir si corre el alto riesgo de perder todo el poder -iniciando un tumultoso camino por la Re reelección-; o relega parte del poder, pero asegurar la continuidad del peronismo, dejando la posta del Gobierno en manos de Ricardo Quintela.

Quintela y Martínez esperan

El primero en saber esa definición del Gobernador debería ser el Intendente capitalino. Será entonces cuando todos los riojanos nos enteremos de cuál será el ritmo electoral que tendrá el año eleccionario venidero. Si Ricardo Quintela participa del acto por el 17 de Octubre, la Unidad estará firmada y el peronismo retendrá sin inconvenientes el poder. La tranquilidad electoral del 2011 (peronismo unido venciendo por amplio margen) se repetirá, solo alterando los nombres: Quintela Gobernador, candidato Bederista Intendente de Capital.

En el caso de que Beder opte por la división del peronismo, encaprichándose con su Re reelección, el panorama promete ser bastante más atractivo. Será Quintela quien deba definirse. El Plan B del Intendente es armar un Frente Amplio que aglutine a todos los sectores peronistas que repudian la Re reelección, pero el gran interrogante es si ese gran Frente Amplio incluye a Fuerza Cívica Riojana. En el caso de que la respuesta sea afirmativa, el resultado de las elecciones será cosa juzgada: Quintela-Martínez (o Martínez-Quintela) apabullarán en las urnas a Luis Beder Herrera.

Sin embargo, también existe la posibilidad de que el líder radical y el Intendente capitalino no se pongan de acuerdo en el orden de la fórmula y –como consecuencia- tengamos tres candidatos fuertes a la Gobernación. Este escenario es el más incierto en cuanto a las predicciones: Martínez, Quintela y Beder Herrera (en ese orden) disputarán voto a voto hasta el último conteo en lo que –seguramente- será una elección sumamente pareja.

Camino a la fecha cúlmine del 17 de Octubre, donde comenzará a definirse el nombre del próximo Gobernador, habrá algunas pistas para anticipar hacia donde se inclina la balanza; la Ley de Coparticipación Municipal será una de ellas. Con el presupuesto nacional ya definido, el Bederismo ya no tendrá excusas (‘no sabemos qué repartir hasta que no nos digan cuáles son los fondos’) para postergar el tema y se verá obligado a tratarlo seriamente en la Legislatura. La posible presencia quintelista en dicho debate sería un gran aliciente para los esperanzados en la unidad del peronismo.

Por otra parte, se está gestando un frente peronista NO bederista (Tere Luna, Minuzzi, Eduardo Menem, etc) que haría públicas sus fuertes críticas hacia el Gobernador. La participación (o no) del Intendente capitalino en este espacio será otra pista a tener en cuenta.

Arribando a fines de 2014, la impaciencia comienza a jugar un rol preponderante en muchos dirigentes, pero –al parecer- en esta oportunidad sí se está cerca de las decisiones cruciales. El 17 de Octubre es el plazo, comienza la cuenta regresiva.