La suba de remedios, solo en abril, fue del 8,6%

La suba de remedios, solo en abril, fue del 8,6%

Hasta el año pasado, el Macrismo ‘jugó’ con la Inflación: por sus políticas centralistas y neoliberales les convenía un dólar alto con una inflación de más del 40% anual. Pero este año -de cara a las elecciones de Octubre- el Gobierno Nacional hace esfuerzos por controlar la Inflación, aunque fracasa en el intento. En el primer trimestre la Inflación fue de más del 16% y la proyección anual roza el 50% de inflación. Imposible que los candidatos macristas salgan airosos en las elecciones.

La suba de los medicamentos solo en el mes de abril fue de 8,6 por ciento, con picos de hasta 23. Los más afectados son los jubilados y pensionados, a los que el Gobierno además les recortó la cobertura total para pacientes crónicos que daba el PAMI.

La aceleración de la inflación en abril tuvo un impacto adicional en el rubro medicamentos, con un alza del 8,6 por ciento contra el mes anterior. En el último año la suba fue del 67,1 por ciento. La escalada impacta especialmente entre los jubilados y pensionados, quienes destinan una mayor proporción de sus ingresos a cubrir esos gastos. Para colmo, la decisión del Gobierno de quitar la cobertura al ciento por ciento para pacientes crónicos del PAMI agrava el cuadro para dos millones de afiliados a la obra social que se encuentran en esa condición. Los datos surgen de un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que indica que el mes pasado el remedio con mayor suba dentro del lote de los más utilizados por los mayores de 60 años fue el Lotrial, con un incremento desmesurado del 23,5 por ciento. Se trata de un medicamento de laboratorios Roemmers que se utiliza para combatir la hipertensión.

“El aumento de los medicamentos alcanzó un valor récord en abril, más que duplicando el promedio mensual de incrementos del último año, que había sido del 3,8 por ciento”, advirtió el CEPA. El alza del mes pasado fue del 8,6 por ciento para el promedio de los 50 principales remedios. Sin embargo, para los 10 con mayores subas el aumento promedio fue prácticamente del doble, al trepar 16,4 por ciento en relación a marzo. En ese listado, que encabeza el Lotrial con un ajuste del 23,5 por ciento (pasó de 407 a 503 pesos), siguen el Atlansil, para la arritmia, con un alza del 20,1 por ciento (de 639 a 768 pesos); el Rogastril, para el reflujo gástrico, que subió 19,0 por ciento (de 512 a 609 pesos); el Losacor D, para la presión arterial, que aumentó 16,6 por ciento (de 706 a 824 pesos), y el Sintrom, anticoagulante, que se encareció 15,7 por ciento (de 421 a 488 pesos). También figuran en ese ranking el Optamox Duo (de 471 a 545 pesos, un 15,7 por ciento), el Lanzopral (de 795 a 911 pesos, un 14,6 por ciento), el Taural 300 (de 501 a 569 pesos, un 13,5 por ciento), el Lotrial D (de 345 a 388 pesos, un 12,5 por ciento) y el Corbis (de 415 a 467, un 12,4 por ciento).

La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y abril de 2019 alcanzó al 297,7 por ciento, con medicamentos esenciales que se dispararon hasta 710 por ciento. Es el caso del Sintrom, para las personas que sufren arritmias cardíacas. “La inflación de los medicamentos sumada a la quita de la entrega gratuita de la medicación para patologías crónicas por parte del PAMI deja a las personas mayores en situación de gran fragilidad, donde es muy probable que la morbi-mortalidad aumente en los próximos años debido a estas causas. El mayor consumo de fármacos por parte de este grupo etáreo es el de la medicación para enfermedades crónicas tales como cardiopatías, diabetes, hipertensión arterial y osteoporosis”, destaca el informe del CEPA.

“El contexto político de los últimos tres años ha producido una gravísima pérdida de los derechos de los adultos mayores. Según las proyecciones del Indec, para 2019 serán 6.983.377 los habitantes mayores de 60 años (15,5 por ciento), siendo 43 por ciento varones y 57 por ciento mujeres”, precisa el estudio. Para ese universo, los datos son contundentes: la jubilación mínima asciende en la actualidad a 10.410 pesos, lo que implica un aumento del 172 por ciento desde mayo de 2015. En ese período, la inflación de los medicamentos alcanzó a 297,7 por ciento. Esta situación trae como consecuencia que las personas mayores dejen de consumir su medicación o lo hagan de manera limitada para generar un ahorro a costa de su salud.

El instituto que dirigen Hernán Letcher y Julia Strada también realiza un análisis sobre el deterioro en el poder adquisitivo de las jubilaciones. En marzo de 2018, el haber mínimo era de 7246 pesos, cifra que superaba en un 25 por ciento a la canasta básica total del Indec para un adulto equivalente, que tenía un costo de 5782 pesos. Solo un año después, en marzo de 2019, la relación se redujo a apenas 12 por ciento, quedando la jubilación mínima (en 10.410 pesos) apenas por encima de la línea de pobreza (9305 para una persona individual). “Dado que la cantidad de personas mayores que cobran la jubilación mínima llega al 60 por ciento, esta situación es particularmente conflictiva. Asimismo, las personas mayores tienen costos muy superiores a las del resto de los habitantes tanto para la canasta alimentaria como para la canasta básica total, en especial por la incidencia de los medicamentos”, agrega. Finalmente, advierte que la situación es todavía peor para quienes cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que representa el 80 por ciento de la jubilación mínima. “Si se realiza el mismo cálculo en relación a la línea de pobreza, es posible distinguir que, si la PUAM representaba un valor 0,2 por ciento mayor a la línea de pobreza individual en marzo de 2018, en marzo de 2019 cayó un 10,5 por ciento por debajo de dicho límite. El valor actual de la PUAM es de 8320 pesos”, denuncia.

La inflación no detiene su marcha

El dato surge del relevamiento realizado por el Instituto Estadístico de los Trabajadores de la UMET. En el cuatrimestre, trepa a 16,2 por ciento.

La inflación en abril se ubicó en el 4,6 por ciento, impulsada por la suba de la tarifa del gas y de los alquileres, indumentaria y calzado y transporte, según el cálculo del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), que depende de la UMET. En el primer cuatrimestre la inflación llega al 16,2 por ciento y la comparación anual arroja un alza de 56,6 por ciento. La persistente aceleración inflacionaria hunde cada vez más el poder adquisitivo de los salarios, que viene cayendo de manera ininterrumpida desde diciembre de 2017. En consecuencia, el salario real se encuentra un 17 por ciento por debajo de noviembre de 2015 en promedio y está en su nivel más bajo en once años. La situación es aún peor para los sectores de menores ingresos, que enfrentan una inflación superior al promedio de la economía. La desregulación financiera y la fragilidad de la provisión de divisas junto a dolarización de combustibles, la política de tarifazos y mala praxis del Banco Central en la intervención cambiaria son los factores que explican la inflación récord de la gestión Cambiemos.

“Si pensábamos que no se podía estar peor, los datos demuestran lo contrario. El índice de abril es peor que el del mes anterior y en los últimos doce meses acumula un 55,6 por ciento, el valor más alto desde 1991”, señaló Nicolás Trotta, rector de la UMET.

El rubro alimentos y bebidas tuvo una suba de 3,5 por ciento.
La historia del primer gobierno de Mauricio Macri y la inflación es la del pifie tras pifie, desde aquellas primeras frases del Presidente acerca de que “en mi gobierno la inflación no va a ser un tema” hasta el pronóstico del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de que “la inflación se está desacelerando”, en octubre del año pasado. En ese momento, a Dujovne la proyección le duró apenas dos meses: según datos oficiales, la inflación pasó del 5,4 por ciento de octubre a un 3,2 en noviembre y a 2,6 por ciento en diciembre. Pero en enero, los precios volvieron a acelerar al 2,9 por ciento, luego pasaron al 3,8, subieron más hasta el 4,7 en marzo y se mantuvieron en el 4,6 por ciento en abril, siempre según la UMET.

En abril, el rubro que mayor incremento de precios registró fue indumentaria y calzado, con el 11,3 por ciento, por el ingreso a los comercios de la nueva temporada de invierno. Vivienda tuvo una suba de 4,6 por ciento por el impacto del alza de la tarifa del gas dispuesta por el Gobierno nacional. El gas avanzó un 10 por ciento para usuarios residenciales (resta otro incremento de 9,1 por ciento de mayo y 7,5 por ciento en junio). El informe de la UMET también resalta el impacto de la suba de alquileres, que roza el 40 por ciento en los últimos doce meses.

El capítulo de alimentos y bebidas tuvo una suba de 3,5 por ciento, por debajo del promedio aunque igualmente muy fuerte. Según el relevamiento en supermercados que realiza la entidad Consumidores Libres, en abril se destacó la suba de precios de cortes de carne vacuna, pollo, azúcar, aceite y manteca, entre otros alimentos básicos. El Indec registró en marzo una suba interanual del rubro de alimentos y bebidas de 64 por ciento, que explica el mayor avance anual de la pobreza y la indigencia desde 2002.

Transporte y comunicaciones tuvo un alza de 3,8 por ciento, por el incremento del subte porteño hasta los 19 pesos, el impacto del dólar y del precio internacional del petróleo en la suba de la nafta. Por otro lado, también tuvo un alza la tarifa de los planes de telefonía celular, junto al rubro educación (2,9 por ciento) y salud (2,6 por ciento).

Según el estudio de la UMET, en abril el 74 por ciento de los rubros del IPC mostraron alzas mayores al 1,5 por ciento, lo cual constituye el tercer peor registro desde que comenzó la gestión Cambiemos. Desde fines de 2015, la inflación acumulada es de 209,3 por ciento, aunque en la canasta de bienes y servicios que consume el 10 por ciento de más bajos ingresos la suba de precios en el mismo período es de 244,7 por ciento, muy superior al promedio, a raíz del mayor impacto proporcional de los servicios públicos y alimento y bebidas. Desde que comenzó el gobierno de Cambiemos, el deterioro promedio del salario real es del 17 por ciento, lo cual explica el derrumbe del consumo en el mercado interno y con él, de la producción, la inversión y del empleo. El dato oficial de inflación de abril se conocerá el miércoles de la semana que viene.