Interesante perspectiva para reflexionar sobre el 2019

Interesante perspectiva para reflexionar sobre el 2019

Desde chiquitos, incluso desde la Primaria, nos vienen enseñando que la Democracia es ‘el Gobierno del Pueblo y para el Pueblo’: es el Pueblo quien elige libremente a sus gobernantes. Sin embargo, ahora, desde el martinismo se pretende que sean un puñado de constitucionalistas los que definan al próximo Gobernador de los riojanos. ¿Qué vale más: el voto de 200.000 riojanos o lo que piense Gil Lavedra?

Redacción de RiojaLibre

Cuando hay un debate con posiciones tan contrapuestas, es conveniente ir a las fuentes, a los orígenes, a lo más simple, para clarificar el Panorama. La Rioja vive bajo un sistema democrático, por eso desde RL fuimos al Diccionario a buscar el significado de Democracia.

La democracia (del latín tardío democratĭa, y este del griego δημοκρατία dēmokratía)1​ es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la ciudadanía. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen conforme a mecanismos contractuales.

Esa definición se sintetiza en la frase que todos venimos escuchando desde la Escuela Primaria: “La Democracia es el Gobierno del Pueblo y para el Pueblo”.

Buscamos y buscamos, y en ningún lado encontramos una definición que diga que la Democracia es el ‘la opinión de un puñado de constitucionalistas sobre el artículo 120‘.

Es el Pueblo el que, en las urnas, debe definir si Sergio Casas sigue como Gobernador un período más, o si elige a otro dirigente para sucederlo. Increíblemente, vemos como la opinión de un constitucionalista porteño (Gil Lavedra) podría torcer la voluntad de los 200.000 riojanos habilitados para votar.

Si la Democracia es el Gobierno del Pueblo y para el Pueblo, el sentido común indica que debe ser el PUEBLO quien decida si Casas sigue o no.

No es tan complicado de comprender, pero cuando los intereses personales -y sobre todo el ‘miedo a las urnas’, el miedo a repetir una tercera derrota consecutiva en la búsqueda por la Gobernación; hacen que Mashasha distorsione un concepto tan básico: respetar la voluntad del Pueblo.