El Concejo pedirá que Cristian Pérez rinda cuentas

El Concejo pedirá que Cristian Pérez rinda cuentas

Parece haber dos Chepes: uno, el real, donde cada vez más vecinos sufren la crisis que se vive, cayendo en la Pobreza e indigencia sin recibir ningún tipo de ayuda del Estado Municipal; el otro, el del Intendente, donde sobran cuatro millones de pesos para despilfarrar en un Festival, trayendo a dos de las bandas más caras del País, Los Huayra y Q’Locura.

El país y la provincia atraviesan hoy una de las peores crisis económicas de los últimos tiempos, pero esto es algo que aparentemente el intendente del departamento Rosario Vera Peñaloza, Cristian Pérez, no tiene en cuenta, ya que se estima que gastará alrededor de 4 millones de pesos en los festejos previstos por el Aniversario de Chepes. Por esa razón, concejales de la oposición presentaron un pedido de informe, que fue rechazado con argumentos infantiles por parte de los ediles oficialistas.

La conducción del Jefe comunal Cristian Pérez no vive su mejor momento, a la falta de gestión de obras que mejoren la calidad de vida de los vecinos de Chepes, se suma la pésima administración de los recursos, ya que se estima que se gastarán alrededor de 4 millones de pesos en la organización de los festejos por el Aniversario de la ciudad. Los Huayra, la banda “Que Locura” y la organización del rally, son algunos de los gastos superfluos que llevará a cabo Pérez.

Esta situación, provocó un pedido de informe por parte de los concejales de la oposición, (quienes analizan también realizar una presentación ante la justicia por malversación de fondos). Ante este requerimiento, los ediles del bando contrario, rechazaron la iniciativa argumentando de manera infantil que aún el festival no se había concretado, y que al municipio no le costaba nada. Teniendo en cuenta esta explicación, les pasamos a contar que se podría hacer con 4 millones de pesos:

Se podrían comprar 8 mil bolsones de mercadería; alrededor de 30.769 fardos de alfa de primera calidad, para ser distribuidos entre los productores ganaderos de la zona; 727.276 kilos de maíz que significan 25 equipos (camión con acoplado) distribuidos a 300 productores entregando 75 bolsas de 30 kilos; dos bonos de $3300 pesos (total de $6.660) para los contratados y la compra de materiales de construcción para terminar 100 casas de los lotes con servicio ($40.000 mil por casa)

Un tanto inoportuna y desconsiderada, fue la decisión que tomó la actual gestión conducida por el intendente Cristian Pérez, ya que no tienen en cuenta la situación de necesidad que viven muchas familias del departamento. A esto se suma, el rechazo a un pedido de transparencia para que la ciudadanía se informe acerca de los gastos que se van realizar y de esta manera saber si están de acuerdo o no. La conclusión, un departamento que no tiene rumbo y un administrador que no encuentra la calculadora.

Mientras Crístian Pérez despilfarra millones en una fiesta inoportuna, casos como el de Nicolasa se multiplican en el Departamento. Nicolasa y sus hijos padecen frió y hambre. La mamá como se observa en la foto con la cuchara de albañil en la mano trata de cubrir con barro un cañizo que hace de pared y de esa forma protegerse del frio intenso y más en estos últimos días, donde hubo fuertes heladas, con temperaturas de hasta un grado bajo cero. Nicolasa “Mis hijos lloran de hambre a la noche”

El profesor Mauricio Zalazar y vecinos del lugar, quienes conmovidos por el sufrimiento de esta familia, solicitan a la población de Chepes la colaboración con camas, colchones, sillas, mesas, ropa y alimentos, como así también materiales para poderles construir al menos una habitación y un baño, mas aun pensando en esos niños que son víctimas de un presente dramático. El futuro de los mismos, depende únicamente de cuanta importancia le preste la sociedad y de las autoridades que nos gobiernan.

En ese rancho no tienen energía eléctrica y para iluminar la precaria habitación usan un candil, mientras que para poder calefaccionar el ambiente, calentar agua y elaborar los alimentos, deben hacerlo a las brazas. Desde adentro del frió rancho, cubierto con nylon, la realidad golpea como un látigo sobre la piel de los pequeños.

Las infinitas carencias impactan en la infancia de de Lautaro y Tiago de 2 y 5 años. Ambos, según contaron se los observa con gripe y resfrío, producto de las inclemencias del tiempo de los últimos días.

A raíz de la pobreza, muchos niños no tienen una infancia feliz. Tampoco pueden lograr un adecuado rendimiento escolar. Abandonan, repiten y muchas veces se acercan al colegio específicamente a tomar un vaso de leche porque el hambre les hace rugir la panza. Pasan frío, están descalzos; duermen de a cuatro, cinco o seis en el mismo colchón, sobre el piso. A menudo se enferman y casi nunca logran recuperarse del todo. El agua corriente, una ducha o la posibilidad de ir a un baño con inodoro, son para ellos sueños inalcanzables.

Así se vive en Chepes: familias buscando desperdicios entre la comida. A pocos metros, Pérez gastará cuatro millones para traer a Los Huayra y Q’Locura:

Las situaciones que a diario viven los niños, que no cuentan con las condiciones básicas de infraestructura en su hogar, trascienden cualquier estadística. Porque son ellos quienes creciendo en un mar de problemas y necesidades, llegan a la adultez con heridas difíciles de sanar que impactan de manera directa en su salud, aprendizaje e inserción social.