Mashasha le dio la espalda a miles de ¿ex? martinistas

Mashasha le dio la espalda a miles de ¿ex? martinistas

No son buenos días para Julio Martínez. Su entorno admite que se lo ve nervioso, preocupado, sin la paz y tranquilidad que lo caracteriza. Es que el Senador radical sabe que con la postura que adoptó ante la Despenalización, miles de posibles votos para su sueño de la Gobernación se esfumaron. Si Martínez pierde las próximas elecciones, en el 8 de Agosto de 2018 habría que empezar a buscar las explicaciones.

Redacción de RiojaLibre

Este tuit que te mostramos a continuación se repitió en varias mujeres verdes, que a partir del 8A repiensan su voto para el año que viene:

Mashasha sabe que con su voto, y su postura, asumida el Miércoles varios posibles votos para el año que viene se le esfumaron automáticamente. Ahora, tendrá un año para reconquistarlos, aunque la pasión que se puso en esta causa le hacen casi imposible la tarea al chileciteño.

Recordemos una nota que escribió Antonella Sánchez Maltese tres días antes de la votación en el Senado, que retumba en la cabeza de Mashasha:

Julio Martínez, un voto de espalda a la realidad de miles de mujeres

Escribe: Antonella Sánchez Maltese

Julio Martínez será un nombre que las mujeres recordarán en el 2019. El actual senador chileciteño con claras y públicas aspiraciones a gobernar La Rioja, llegará a las elecciones del año que viene con una marca casi indeleble: haberse opuesto a la ampliación de derechos para mujeres gestantes, que hoy piden por la aprobación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

El voto de Martínez, que ya anticipó será por la negativa, no pasará desapercibido para las más de 100.000 mujeres que en el 2019 estarán en condiciones de votar para elegir al próximo gobernador o gobernadora de La Rioja de los próximos cuatro años.

Su postura en estos casi cinco meses que lleva el debate de la ley de IVE en el Congreso argentino, fue clara: jugar al silencio, con el más bajo perfil posible, tratando de pasar desapercibido mientras afuera, en la calles, en los medios, en las mesas familiares, en la reunión de amigxs, en los partidos políticos, en las escuelas y en las universidades, se desataba una discusión dolorosa, casi visceral, a favor y en contra.

Y esa postura de Martínez tuvo el claro objetivo de no quedar expuesto, de evitar el desgaste político y las críticas de ese sector de la sociedad riojana que viene pidiendo y militando hace tiempo por la sanción de esta ley.

Pero dejó un cabo suelto, porque jugó al silencio en uno de los debates más importantes que tuvo nuestro país después del retorno de la democracia. Un debate que sin dudas tuvo muchas aristas -y quedaron evidenciadas en las exposiciones de los plenarios de Diputados y Senadores-, pero hay una que es indiscutible, reconocida por el propio ministro de Salud de la Nación del gobierno del cual él es parte: que el aborto en nuestro país es un problema de salud pública.

El chileciteño lleva un largo recorrido dentro de la política riojana: fue presidente de la UCR, diputado provincial y por tres mandatos nacional. Actualmente es senador y fue tres veces candidato a gobernador. Durante todo ese camino nunca se pronunció con políticas concretas para las problemáticas de las mujeres.

En sus plataformas de campaña a gobernador (la última en el 2015) tampoco figuraron propuestas para hacer frente a los femicidios y las violencias en general, ni para el cupo laboral trans, o la paridad en las instituciones provinciales. Ni hablar de acciones para enfrentar el aborto clandestino, el embarazo adolescente no planificado (La Rioja encabeza el ranking de provincias con tasa más alta de embarazo no intencional en la adolescencia: casi ocho de cada 10), o exigir la implementación de la ley de Educación Sexual integral en las escuelas riojanas, o la entrega de anticonceptivos en los CPS de toda la provincia, especialmente en aquellos donde los negaban por principios religiosos (como los San Pío de Pietrelcina).

Claramente la agenda de género que reclaman los colectivos provinciales en cada marcha o encuentro, nunca fueron parte de las plataformas de quien en el 2019 iría por una nueva candidatura para dirigir los destinos de la provincia.

A pesar de la expectativa social que existe en todo el país por este tema, y particularmente en La Rioja, el senador Julio Martínez nunca argumentó ante quienes representa, su voto negativo. Antes que la pelota quede en la cancha de lxs senadorxs, Martínez había declarado que se trababa de un tema “muy sensible desde el punto de vista religioso y científico”. Y desde que el debate llegó al Senado solo dos veces habló del tema en los medios. Una para decir que lo estaba debatiendo con su círculo íntimo, y la otra cuando anunció la negativa al proyecto que tiene media sanción, argumentando que era una “decisión personal, que la tomamos leyendo y escuchando, no hay bajada de línea en mi partido”. Hoy no queda claro cuáles fueron los argumentos que definieron su voto, porque hasta ahora siempre eligió callar.

A tres días de que el tema se debata en el Senado, y cuando los sondeos muestran que la ley no se aprobaría, lxs riojanxs no sabemos qué piensa el actual senador que aspira a gobernar La Rioja, donde las mujeres somos mayoría dentro de la población.

Hasta el día de hoy no se mostró interesado por escuchar otras voces, por analizar las estadísticas que tenemos en la provincia, por proponer qué hacemos el día después si la ley no se aprueba. Tampoco dijo que hará con la morbilidad materna, con el negocio del aborto clandestino, con la falta de cumplimiento del protocolo de aborto no punible en los hospitales locales, donde quedó demostrado que las autoridades las obstaculizan sistemáticamente (una de ella es la médica legista Verónica Vergara De La Fuente).

Tampoco Julio Martínez le explicó a toda la población que pretendería gobernar, y en especial a las mujeres riojanas -que el viernes último coparon el anfiteatro 17 de Octubre de la UNLaR para reclamar por la ley-, cuál es su propuesta superadora para negarles el derecho a decidir y no seguir muriendo en la clandestinidad, o llevando adelante una maternidad forzada, o un embarazo producto de una violación.

No sabemos dónde va a estar Julio después del 8 de agosto, cuando él y un grupo de senadorxs le sigan dando la espalda a miles de mujeres argentinas. Pero lo que sí está claro es que Julio Martínez será un nombre que las mujeres riojanas recordarán en el 2019.