“Niego absolutamente los hechos que se me atribuyen”

“Niego absolutamente los hechos que se me atribuyen”

Ayer te contamos como un músico de Cuanto Loco denunció públicamente que su novia fue abusada sexualmente en el Spa Urbano, perteneciente a Daniel Brizuela Rissi. El denunciado difundió un extenso descargo, en el que niega rotundamente los hechos que se le imputan, y contradenuncia extorsión y acoso. Asegura que cuando fue a ver a Pedro Aznar en la Feria de la Música fue escrachado.

El empresario se puso en contacto con la Redacción de RiojaLibre desmintiendo las denuncias que se le imputan, y acusando de extorsión y acoso a quienes lo denunciaron. Aseguró que le pidieron 15 mil pesos con la amenaza de escracharlo en las redes sociales:

“Quiero llevar tranquilidad y certezas a mis contactos, amigos, compañeros de trabajo, Colegas, alumnos, clientes y flia que me llamaron solidarizándose por la afrenta maliciosa y malintencionada de un par de inescrupulosos que atentaron con amenazas, improperios y acosos de distinta índole contra mi persona.

¡¡Niego absolutamente los hechos que se me atribuyen!!
¡¡Yo no he abusado, ni violado, ni acosado jamás a nadie!!!

Estoy viviendo una grave situación, muy extraña que no se la deseo a nadie. Todo ya va por la vía judicial, por donde corresponde. Se trata tan solo de una burda extorsión, de una persona mentirosa compulsiva. Podría tratarse de una enferma mental, o alguien bajo algún tipo de fármaco o droga que la haya impulsado a “comerse un viaje” tergiversando la realidad y en consecuencia a difamar, injuriar y perjudicar a mí y a mi flia.

Obviamente que en lo que respecta a la justicia o a mi inocencia, no me caben dudas y está todo claro, pero más allá de las denuncias o de la exposiciones, soy víctima de una persecución en las redes que me involucra, hiriendo mi honor, dignidad con la clara intención, la conciencia y la voluntad de deshonrar, de lesionar la integridad moral.
Es una calumnia e injuria usar las redes para ensuciar a una persona, sin pruebas, y sin que ésta pueda defenderse.

Pensé en no decir nada y dejar que la justicia avance, pero no puedo dejarlo así, lo haré ésta vez, para que conozcan la situación y evadan el riesgo de caer inadvertidamente en una trampa extorsiva express en las que se juega mi buen nombre, y el nombre de cualquiera al que quieran involucrar.

Es un “momento social” difícil, condenatorio para cualquier sospecha de femicidio, abuso, la violencia o violación, todas cosas que livianamente en la red se hablan sin más conocimiento que las expresadas por una parte, desconociendo todas las exposiciones legales y por ende, la realidad. La violencia de género también es contra el hombre.
No culpo a quienes opinan o se solidarizan, tal vez yo hubiera hecho lo mismo, pero juzgar sin posibilidad de defensa de la víctima, que soy yo, me hace recordar a la nefasta idea del “algo habrán hecho” en épocas de la dictadura.

No soy sobrino, pariente ni ahijado del poder, esto me perjudica en lo personal, ante mi familia, mis amigos y relaciones, que me conocen perfectamente, como así también en lo profesional y lo comercial. El “Spa Urbano que funciona en mi domicilio hace más de cinco años, se desarrolla exitosamente desde un boca a boca que jamás sufrió un solo escándalo. En mi casa convivo con mi familia y con las profesionales del instituto y nunca tuve más que palabras de agradecimiento de una amplia clientela que abarca gran parte de la sociedad.

No voy a juzgar el papel de Danni Soria, que sale a defender a su novia o porque creyó su relato, o que también podría ser cómplice. Pero no hay dudas que se suma al acoso que sufro permanentemente, al contrario de lo que él afirma. He recibido insultos e improperios buscando mi reacción, a lo que jamás accedí… pero lo tengo todo filmado. Desde cuando estacione mi auto para ir a trabajar que me esperaban para acosarme, lo mismo cuando fui con mi familia a ver a Pedro Aznar.

Contaron al revés!! Cuando entré a un kiosco a comprar galletas, enfrente del paseo cultural, me di vuelta y me encuentro a esta mujer que desde la puerta me gritaba e insultaba… y es justamente al revés para atajarse… pero lo tengo todo filmado, con factura ticket, documentación probatoria y testigos.

Lo que si recuerdo de esta mujer en su paso por el Instituto era su agradecimiento reconociendo un gran servicio y atención, tanto que también atendimos a su mamá, hasta reservó turno para su hermana y después sale con esto. Pero también recuerdo que a los pocos días se apersonó un desconocido requiriéndome 15 mil pesos, amenazándome que si no pagaba me iba a escrachar por las redes. ¿Pagar para evitar algo que nunca sucedió? ESTO ES LISA Y LLANAMENTE UNA GRAVE EXTORSION. POR LO QUE YA CORRE UNA DEMANDA PENAL EN CONTRA DE ESTOS DELINCUENTES.

En el Spa nunca hubo siquiera una diferencia o una discusión ni con esta mujer, ni con nadie, y cinco años de trayectoria así lo demuestran.

Tengo dos hijas, también tengo empleadas, cientos de amigos y relaciones que me conocen bien, pero el estrago y el perjuicio que me han provocado desde las redes no lo puedo remediar. Me reservo las acciones legales que correspondan para quienes se extralimiten en sus aseveraciones, insultos, injurias y/o calumnias respecto de mi persona.

Les pido a mis conocidos que tengan la real certeza y tranquilidad de que jamás ocurrió lo que se me acusa. Gracias por el dolor compartido, las molestias, preocupación. Gracias por su solidaridad y acompañamiento. Confiando como siempre en la palabra de Dios y la justicia.”
Daniel Brizuela Rissi