Una muerte que pudo haberse evitado

Una muerte que pudo haberse evitado

Muchas veces, la corrupción y la ineptitud traen como consecuencia hechos fatales, de los que no se puede volver atrás. Es el caso de lo que sucede en el Fútbol de Veteranos, más precisamente en la Asociación Civil Veteranos Unidos. El hermano de Kiko Díaz, fallecido el último Sábado, aseguró que «mi hermano murió porque no había servicio de emergencias en la cancha». La comunidad exige explicaciones, y que estén a cargo asuman responsabilidades. 

Redacción de RiojaLibre

La muerte de Santiago Kiko Díaz pudo haberse evitado. Esa es la sensación que tienen los familiares y amigos de la víctima fatal que se cobró la desidia en el Fútbol de Veteranos. Recordemos que Díaz murió mientras jugaba un partido del fútbol en el club San Román, representando al equipo Pasaje Esquiú.

Kiko Díaz era empleado publico, de 52 años, y falleció luego de sufrir un paro cardíaco mientras disputaba un partido de fútbol. A partir de allí, la ineptitud de quienes conducen la Asociación colaboraron para que el desenlace sea fatal: sin servicio de emergencia en la Cancha ni asistencia, a Díaz lo trasladaron en la caja una camioneta.

Increíblemente, Díaz llegó al Sanatorio Rioja en la caja de una camioneta particular. La inoperancia y corrupción dentro del Fútbol de Veteranos se cobró una vida: Díaz habría llegado muerto al Nosocomio, muriendo en la Caja de la camioneta

Si el partido de Veteranos se hubiese llegado a cabo con las normativas de seguridad pertinentes, hoy Santiago Díaz seguiría vivo. Así lo cree su hermano, Adrían Díaz, quien aseguró que «mi hermano murió porque no había servicio de emergencia en la cancha».

Según pudo averiguar RL, el responsable de Fútbol de Veteranos en el Club San Román es Lucio Paredes.