Su caso es vital para que la Pornovenganza sea delito

Su caso es vital para que la Pornovenganza sea delito

Si bien hoy se edifica como una mujer con personalidad, que será vital para que la Pornovenganza se incorpore como un Delito al Código Penal, con penas de 2 meses hasta 6 años; a Paula Frega le tocó vivir un calvario desde que se separó de Patricio Pioli. En una nota con TN, la joven riojana contó parte de la pesadilla en la que se convirtió su vida desde que se separó de Pioli.

Nota de TN:

El calvario de la mujer que llevó a su ex a juicio por «pornovenganza»: «Tengo insomnio y no puedo salir a la calle».

A dos años del hecho, la víctima sostiene que todavía sufre de depresión y tiene ataques de pánico por lo que vivió. Después de dos años de investigación, una mujer logró llevar a su exnovio a juicio en La Rioja por viralizar fotos y videos íntimos de los dos tras la separación. La víctima, Paula Sánchez Frega, sostuvo que está con tratamiento psiquiátrico por lo que sufrió, que «le cuesta salir a la calle» y hasta perdió su trabajo.

Paula conoció al acusado, Patricio Pioli, cuando fue a tatuarse a su local en 2016. A los dos meses empezaron a convivir y a los cuatro la meteórica relación llegó a su fin, desgastada por las reiteradas peleas y escenas de celos.

La separación, sin embargo, no fue fácil. Frega pudo echar al hombre de su casa recién a los ocho meses y Pioli no se fue sin dedicarle insultos y amenazas. “Te voy a hundir, te voy a destrozar la vida”, decía uno de los mensajes que recibió la víctima a través de las redes sociales y que forma parte de la causa. La advertencia no quedó en palabras.

«Con mi consentimiento, él grababa nuestras relaciones íntimas. Yo no le preguntaba para qué, confiaba en él», contó la mujer a Clarín. «Pero todo cambió cuando mi intimidad cruzó la frontera llegando a lugares como a Córdoba. Ahí fue que decidí denunciarlo y llevarlo a la Justicia», dijo.

Así fue como el caso salió a la luz en junio de 2017. El acusado fue detenido y excarcelado una semana después debido a que los delitos por los que está acusado tienen penas leves. A partir de entonces, Pioli cambió más de una vez de estrategia. Primero se negó a declarar, después sostuvo que le habían robado su celular y que había hecho la denuncia, y finalmente aseguró que había perdido el teléfono y que no había sido él quien publicó las fotos.

Ahora, la causa se encuentra en el Juzgado Nº3 de La Rioja a cargo del magistrado Gustavo Farías, y será la primera vez en el país que se realice un juicio oral por una pornovenganza, aunque todavía no está definida la fecha. «Tiene que salir este año, ya que corre riesgo de prescribir», remarcó Soledad Varas, abogada de la víctima.

A pesar del logro judicial y del tiempo transcurrido, Frega todavía sufre las secuelas por lo que vivió. Está actualmente con tratamiento psiquiátrico, víctima de ataques de pánico, depresión y estrés postraumático. «Tengo insomnio, cuando me duermo me despierto con sobresaltos y no me resulta sencillo salir a la calle porque la mirada del otro siempre es acusadora», afirmó.