“Viví dos años con él, entre golpes y amenazas”

“Viví dos años con él, entre golpes y amenazas”

Kike Gaitán está preso por el secuestro y violación de una niña de 4 años del Barrio Antártida. Una ex pareja suya aportó un testimonio que podría aumentarle la pena: “Él me llegó a ahorcar hasta que casi me quedé sin aire. Después abusaba de mí. Hasta me vendía. Y si yo no le traía plata, me pegaba. Un día me hizo escribir una carta diciendo que me iba a quitar la vida, pero él me decía que me iba a matar”,

Una ex pareja de Enrique “Kike” Gaitán se comunicó con EL FEDERAL para contar el calvario que vivió durante unos dos años junto al acusado por el secuestro de una nena de 4 años en el barrio Antártida. Su caso fue denunciado formalmente en la justicia, donde la víctima logró una medida de alejamiento.

“Viví casi dos años con él, entre golpes y amenazas. Su madre siempre lo cubría en todo. Él me llegó a ahorcar hasta que casi me quedé sin aire. Después abusaba de mí. Hasta me vendía. Y si yo no le traía plata, me pegaba. Un día me hizo escribir una carta diciendo que me iba a quitar la vida, pero él me decía que me iba a matar”, recordó la joven, a quien llamaremos Laura para resguardar su verdadera identidad.

Según la denuncia, también quiso matar a su bebé. “Me quedé embarazada y cuando tuve 17 semanas me pisó la panza para que yo lo perdiera, pero no lo consiguió”, recordó la joven, que hoy vive con ese pequeño y su nueva pareja.

Cerca de la medianoche del 21 de julio de 2013, Laura lo denunció formalmente por primera vez en la comisaría tercera. Allí contó que la noche anterior habían ido a la casa de un familiar a una fiesta, que se prolongó hasta bien entrada la mañana. Alrededor de las 11, ella le dijo que se iba y una vecina le habría pedido que le cuide a su hijo. Laura se fue a su hogar y estuvo tranquila hasta que apareció Gaitán, quien le reclamó por qué no estaba cuidando al niño. Pese a que Laura le explicó que lo había ido a buscar su padre, a “Kike” no le importó. Cualquier excusa era buena para darle una paliza.

“Gaitán comenzó a golpearla con golpes de puño y la amenazó con una cuchilla diciendo que la iba a matar”, consta en la denuncia a la que accedió EL FEDERAL. Luego el sujeto se encerró en su cuarto y Laura escapó a la casa de sus padres. Esa noche Gaitán la llamó. “Te voy a matar a vos y a toda su familia”, escuchó la joven del otro lado. No dudó. Hizo la denuncia.

La joven contó que no fue la única vez que lo denunció. “Un día llegó muy empastillado y me apuntó con un arma de fuego calibre 22. Me hizo un disparo, pero no salió. Ahí se descompuso y logré escapar. Luego pedí ayuda. En ese tiempo andaba una camioneta amarilla que era de la policía y ellos me llevaron a hacer la denuncia y le allanaron la casa”, recordó a EL FEDERAL.

Finalmente, el juez Mario Martínez ordenó una medida de protección a partir de la cual determinó la “prohibición de acercamiento al lugar de residencia, trabajo, estudio, esparcimiento o lugares de habitual concurrencia de la denunciante y el cese de los actos de perturbación e intimidación respecto a la denunciante”. La decisión fue notificada el 1 de octubre de 2015.

Ese año Gaitán había estado preso. Y allí, según una pericia, habría si abusado. Los investigadores creen que esa violación sería el motivo detrás del secuestro de la nena del barrio Antártida que cometió el 6 de agosto del año pasado, en un caso que mantuvo en vilo a La Rioja.

La pequeña fue hallada al otro día en un basural. Estaba con vida, pero había sido duramente atacada. Finalmente el 12 de diciembre, la jueza María Gabriela Asís procesó a Gaitán por los delitos de rapto, abuso sexual agravado y homicidio, y ordenó su inmediata detención y traslado al Servicio Penitenciario Provincial.

La magistrada también procesó a los hermanos de Gaitán, Roxana Alejandra y Alejandro Exequiel, por encubrimiento agravado, y ordenó su detención. En cambio, quedó en libertad la madre de los tres, esa que Laura aseguró que “lo encubría en todo”.